Gabriel Torres se enfrentó a la Samurai Xtreme Race de As Pontes para visibilizar la enfermedad y ponerse a prueba
09 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Si le preguntas a ChatGPT qué piensa de una carrera de 10 kilómetros con 67 obstáculos, te dice que es un reto muy duro. Si además le dices que tienes párkinson, te recomienda replanteártelo. Gabriel Torres sorprendió a todos, también a la IA, enfrentándose a la Samurai Xtreme Race del pasado 4 de julio en el Lago das Pontes, con 634 corredores. En su primera carrera quedó en el puesto 400 y recibió una medalla. «Lo hice por tres motivos: ponerme a prueba a mí mismo, agradecer a mi entrenador todo su apoyo y dar visibilidad a las personas que tienen párkinson». Se puso a prueba a sí mismo: «Quería saber hasta dónde me afecta esto». La enfermedad le perjudica el lado derecho del cuerpo. Aun así, salió. «No me imaginaba poder acabar la prueba», declaró. Cuando le dijeron en qué posición terminó se llevó una gran sorpresa. Durante la carrera, cuando le decían el tiempo que llevaba, estaba convencido de que iría el último. Su equipación llevaba un ave Fénix: «En mi vida he pasado varias depresiones y siempre me he levantado. El fénix refleja ese resurgir». Agradece a su entrenador su apoyo. Tras dos años y medio entrenando con Víctor Blanco en el gimnasio CEO de Ortigueira, Gabriel quiso que la Samurai fuera un agradecimiento para el que considera un pilar. No fue su única motivación, había una promesa: «Le había dicho a Alberto Amil, presidente honorífico de la Fundación Degén, que haría todo lo posible por acabarla». Al lograrlo, le confesó que hacía tiempo que no se emocionaba tanto. «Esas palabras te calan profundo», señaló. El párkinson le ha llevado a descubrir personas. «A Luisma le debo todo», valora. A ambos les diagnosticó la misma doctora y Luis Manuel Prieto le había prometido que le esperaría en la meta. Le recibió con un gran abrazo. Gabriel quiso dar visibilidad a la enfermedad y decidió contar su historia: «Decidí exponerme a lo que fuera». Quiere derribar el estigma de que las personas con párkinson no pueden participar en retos como este. Trabaja con la Fundación Degén para conseguir que la gente se sienta acompañada. Su objetivo: «Recuperar la empatía, la humanidad y el respeto».