As Pontes y Mañón recogen 60 caballos que causaban daños y riesgos para la seguridad vial

Los animales andaban sueltos por las carreteras AC-101, de la villa minera a Ortigueira, y DP-4401, que va hasta O Barqueiro

Caballos capturados en la parroquia de Grañas do Sor, en el municipio de Mañón, el 23 de febrero
Caballos capturados en la parroquia de Grañas do Sor, en el municipio de Mañón, el 23 de febrero

AS PONTES / LA VOZ

La recogida, el 23 de febrero, de siete reses equinas de propietarios desconocidos en el lugar de Currodeguas, en la parroquia de Grañas do Sor, por iniciativa del Concello de Mañón, se suma a los operativos desarrollados por la Policía Local de As Pontes en los dos últimos años. En total, en este tiempo han sido requisados 57 caballos, yeguas y potros que andaban sueltos por las inmediaciones de las carreteras AC-101, que va desde As Pontes hasta Ortigueira, y DP-4401, que comunica la anterior vía con la localidad mañonesa de O Barqueiro.

El último caso se vivió hace poco más de una semana en Grañas do Sor. Los siete animales recogidos fueron confinados en unas instalaciones de Cabreiros, en el municipio de Xermade. En el bando emitido por el alcalde, Alfredo Dovale, se indica que «as persoas físicas ou xurídicas que sexan propietarias dos animais e que reclamen o rescate deberán acreditar a súa propiedade, perante a autoridade municipal competente, facerse cargo dos danos que tivesen causado e identificar os equinos, previamente á súa retirada das dependencias de custodia». «Tamén deberán aboar os gastos de captura e mantemento durante os días de confinamento», prosigue.

El decreto 142/2012, de 14 de junio, por el que se establecen las normas de identificación y ordenación zoosanitaria de los animales equinos en Galicia, establece que las reses capturadas «non identificadas e non reclamadas, consideraranse mostrencas para todos os efectos». Esto implica que «la autoridad municipal competente podrá decidir, previa resolución motivada, la venta de los animales en subasta pública, la entrega gratuita a espacios de acogida con capacidad de recepción, o el envío a sacrificio en mataderos autorizados con destino final a la destrucción de esos animales».

El Ayuntamiento de Mañón abrió un plazo de cinco días hábiles para que los dueños de los equinos pudieran reclamarlos, informando del bando en el tablón de anuncios y en la página web municipal, y en los establecimientos públicos de Grañas do Sor, donde fueron recogidos los animales. «Es un problema para los vecinos», recalca Dovale. Corrobora que la situación se remonta a varios años atrás, con varios intentos frustrados de solventarla. «Ahora también tenemos unas vacas sueltas por la parroquia de Mañón -añade-, que aparte de meterse en fincas y en la carretera, con el peligro que suponen para el tráfico, se juntan con las de otros vecinos. Como están sin sanear, es un riesgo porque pueden contagiarles alguna enfermedad y eso preocupa a los ganaderos».

Quejas de los conductores

En As Pontes se han realizado tres actuaciones de este tipo a lo largo de los dos últimos años. En una fueron capturados seis ejemplares; en otra, 28; y en la tercera, 16. «El problema mayor es para la seguridad vial», subraya el jefe de la Policía Local, Anselmo Pellón. Asegura que se reciben quejas, casi a diario, de conductores que circulan por la carretera AC-101. La mayoría se canalizan por vía electrónica, alertando de la presencia de reses por los márgenes de la vía o incluso atravesándola. Los agentes cuentan con la colaboración de un experto en el manejo de este tipo de animales y la ayuda de un trabajador municipal muy aficionado al mundo equino.

«Es un peligro muy grande para la circulación», reconoce Pellón. Los incidentes se han reducido a raíz de estas intervenciones. En ninguno de los casos apareció el propietario. «Una vez que se efectúa todo el trámite y no se sabe nada del dueño, la Xunta manda un veterinario para comprobar los crotales, porque nosotros, en el Concello, no contamos con este servicio, y si no los tienen se los ponen. Los que recogimos en As Pontes se fueron a espacios de acogida, unos a Sabucedo y otros a Lourenzá», indica el responsable policial.

Aunque en las zonas por donde suelen deambular se sabe a quiénes pertenecen, los dueños eluden reclamarlos, entre otros motivos, por el coste que les supondría, al tener que hacerse cargo de todos los gastos, «unos cien euros por cabeza», según estima Pellón. Las operaciones se paralizaron a raíz de la pandemia, puesto que se suspendieron los plazos administrativos. «El covid nos cogió con 16 caballos aquí, y si hay que pagarles el mantenimiento no es viable, por el alto coste que generaría al Concello, por lo que tuvimos que hacer un informe para que se agilizara el trámite en este caso», agrega.

La principal preocupación radica en la seguridad vial, pero los vecinos de las áreas afectadas también se quejan por los destrozos provocados por estos animales en pastos y cultivos.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

As Pontes y Mañón recogen 60 caballos que causaban daños y riesgos para la seguridad vial