«Hai copas miñas ata nos EE.UU.»


Redacción / La Voz

Con setenta años recién soplados, y más de medio siglo entre virutas, no piensa en la jubilación: «Non teño tempo para pensar niso», dice Lolo, enfrascado en su nueva tarea vintage, unos jarros de nogal negro del país. Este maestro de la madera mamó en casa el oficio: «Meu pai tamén foi torneiro. E ferreiro, e muiñeiro, ademais de labrador, claro». Tuvo diez hijos. Los cinco mayores -Lolo entre ellos-, crecieron al compás de la llerga, el instrumento que tanto tiempo después sigue usando hoy en su taller: «É unha derivación da ferramenta dos zoqueiros, adaptada a un torno. Meu pai acoplouno á forza motriz da auga que movía o muíño». Lolo se ha quedado al frente de un taller en As Pontes en el que trabajan entre veinte y treinta personas. Es uno de los últimos torneiros del país: «Cada vez hai máis xubilados aficionados, pero os que nos adicamos a isto profesionalmente somos a excepción».

Ha tocado las tres fases del ciclo de vida del oficio, la puramente artesanal, la decorativa y la industrial: «Antes facíanse pezas de utilidade para as casas pero a despoboación do rural marcou o inicio do declive». Durante el bum de la construcción «fixemos escaleiras a esgalla nas obras de Madrid».

Entre los encargos especiales que recuerda figuran unas jarras de ébano para los actuales Reyes. ¿Estarán colocadas en algún lugar ilustre de Zarzuela? Lolo le resta importancia: «O outro día un amigo que estivo nos Estados Unidos viu unhas copas miñas nunha casa particular. Botoulles unha foto. Recoñecinas ao momento. Un artista sempre recoñece as súas criaturas».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

«Hai copas miñas ata nos EE.UU.»