Los precios de la vivienda en Ferrolterra, de vértigo: «Y se vende todo lo que hay»

ANA F. CUBA FERROL / LA VOZ

ARES

Vista de Pontedeume desde el otro lado de la ponte de Pedra
Vista de Pontedeume desde el otro lado de la ponte de Pedra CARLOS CARBALLEIRA

Pontedeume, Cabanas y Ares, el triángulo de oro por la cercanía de la ciudad de A Coruña y la escasa oferta

30 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Se vende todo lo que hay y los precios, de vértigo, se están duplicando, en venta y en alquiler. Nunca hubo tan poca oferta y tanta demanda». El resumen de Dolores García, de la inmobiliaria Eume, con tres décadas de experiencia en el sector, describe a la perfección lo que indican las cifras que manejan los grandes portales inmobiliarios y también las oficinas que trabajan a pie de calle. Pontedeume, Cabanas y Ares, el triángulo de oro de la vivienda de las comarcas de Ferrolterra y Eume, siguen la tendencia de Miño o Sada, en parte por la proximidad de A Coruña, donde se alcanza una media de 3.260 euros por metro cuadrado, según los datos de Idealista, lo que espanta a muchos compradores y los disemina por esta amplia área metropolitana. «Y el problema que se está dando en las ciudades se está trasladando a los pueblos», advierte García.

Muchas familias huyen de la urbe herculina, incapaces de afrontar ni el alquiler ni la compra de un piso, pero también hay quienes residen en Madrid y veranean en este entorno, «y como allí no pueden comprar, compran aquí, donde llevan tiempo veraneando, pensando en la jubilación». Pero existen más factores que tiran de la cotización al alza: «Las viviendas de uso turístico [VUT] han quitado muchísimas propiedades del mercado, y lo poco que hay, ha subido». Y si hace unos años el arrendamiento (residencial, de larga duración) de un piso en Pontedeume costaba entre 300 y 400 euros, hoy se sitúa entre 600 y 700; y el piso (de segunda mano, ya que no hay obra nueva) que se vendía por 70.000, ronda los 120.000, un crecimiento similar al registrado en Cabanas, Ares, Miño o Sada.

Estos tres últimos concellos lideran el ránking de precios en la zona. Idealista coloca a Ares en cabeza, con 1.782 euros por metro cuadrado de media; seguido de Miño, con 1.765, y Sada, con 1.734. Ares también se sitúa en lo más alto del podio según Fotocasa, con 1.974 euros por metro cuadrado, por encima de los 1.837 de Miño y los 1.432 de Sada. García alerta de la especulación: «Inversores que compraron en Ares por 40.000 euros y ahora venden por 120.000». «O por más», apunta Laura García, de la inmobiliaria Císbar, «y hay compradores porque saben que si esperan dos meses, será aún más caro». La demanda se ha disparado tanto que «si sale a la venta una propiedad buena, vuela, incluso casas viejas para rehabilitar». «En Ares, si buscas vivienda con garaje y ascensor, no encuentras por menos de 140.000 euros... y mientras no se construya, no va a haber bajada de precios», pronostica esta agente.

Estos números expulsan del mercado a un amplísimo sector de la sociedad, y no solo a la gente más joven. «Los precios son un disparate y no hay vivienda a la que pueda optar el 80 % de la población. Lo más barato lo mismo te vale 80.000 euros, pero no te permite entrar a vivir», señala Jennifer Servia, responsable de Housefulness, en Ferrol. Reconoce que este verano «se ha vendido muy bien en el centro [de la ciudad naval], Esteiro, Catabois, y también en Fene, Neda, e incluso San Sadurniño o Moeche». Ya no quedan gangas, remarca, y los inmuebles que pueden sonar a negocio «están donde el abuelo de Heidi y no los quiere nadie».

Ningún concello costero de Ferrolterra, Eume y Ortegal se libra de la subida de precios experimentada el último año. La comparativa entre julio de 2025 y el mismo mes de 2026 revela incrementos de hasta el 55,4 %, en Cabanas, o del 35 % en Pontedeume, y se aproxima al 20 % en Cedeira, otra población con gran demanda, donde Laura García recuerda «ir a Vilalba a promocionar una vivienda por 34.000 euros, que ahora está en 140.000».

Jaume Casañas, uno de los socios de la agencia Galician Green Properties, con sede en Ortigueira, observa una desviación de más del 30 % «entre los precios recogidos en los portales inmobiliarios, astronómicos, y la estadística notarial, que refleja la realidad del mercado». Alerta de «unas expectativas irreales por parte de muchos propietarios», y también de la idea aún extendida fuera de Galicia «de que aquí está todo tirado, y no, una casa con cara y ojos [singular y en buen estado] la tienes que pagar». El atractivo del norte, concluye, «es directamente proporcional a la temperatura que se registra en la Península; a más grados, más llamadas para intentar adquirir una segunda residencia».

Imagen de archivo de una calle del casco histórico de Cariño
Imagen de archivo de una calle del casco histórico de Cariño ANGEL MANSO

Las casas de Cariño, las más baratas, pero un 15 % más caras

La mayoría de los clientes de la inmobiliaria de Cariño AtlantiClave buscan segunda residencia. «Es el 90 %, y es gente de fuera (de más de 55 años) que conoce el pueblo porque lleva años veraneando aquí, y quiere una casa con vistas ya a la jubilación, y prefieren el casco urbano, más cómodo, para no tener que usar el coche. Para los vecinos de aquí no es fácil comprar», explican desde la agencia dirigida por Rymma Konoplova. Muchos se decantan por inmuebles de la parte vieja, que rondan los 120.000 euros, «en condiciones bastante buenas».

Las casas de Cariño retienen el título de las más baratas, pero ya cuestan un 15 % más que hace un año, según los datos de Fotocasa —estima una media de 753 euros por metro cuadrado—, que corrobora AtlantiClave: «Lo que antes valía 60.000, ahora está en 70.000, y ya queda poco y es para rehabilitar. Hay quien compra con este propósito, para ir poco a poco, y otros quieren algo listo para entrar a vivir, y ahí, dependiendo de la zona y la superficie, la media anda por 150.000 euros». Son cantidades inferiores a las de Ortigueira o Cedeira, pero evidencian la línea ascendente que dibuja el mercado.

«Cariño está remontando», coincide Jaume Casañas, de Galician Green Properties. Destaca el interés creciente que suscita la comarca de Ortegal entre los extranjeros —«incluso de Estados Unidos»—, que ya representan el 50 % de las operaciones que formaliza esta agencia con sede en San Adrián. En su cartera figuran desde una casa de 335 metros cuadrados en ruinas en Moeche, por 23.000 euros, a un pazo en Valdoviño por 1,7 millones.