El Blue Star se queda indefinidamente en la ría de Ares por la dificultad de su rescate

La prioridad es vaciar los tanques, con cien toneladas de carburante, para evitar cualquier derrame. La tripulación, de la India, Birmania y Ucrania, sigue dentro, sin peligro. La naviera ha contratado buzos para evaluar el estado del quimiquero

r. loureiro
a coruña, ferrol

El Blue Star continuará por un tiempo incierto a merced del oleaje en la ría de Ares después de que al mediodía de este domingo se decidiese finalmente no realizar un nuevo intento, el cuarto, para desencallarlo de donde lo clavó el temporal en la medianoche del viernes.

Su destino será decidido por la naviera de Singapur MTM, propietaria de este quimiquero con bandera de Malta que en sus tripas todavía lleva alrededor de 100 toneladas de combustible y en el que ayer aún permanecían sus 16 tripulantes, proceden de la India, Birmania y Ucrania, principalmente. Los dueños han confiado el futuro del buque a una conocida firma en el historial de catástrofes marítimas, la holandesa Smit Salvage BV, un gigante de los remolques especialmente conocido en Galicia por haber sido la encargada del fallido rescate del petrolero Prestige. 

Este grupo especializado tiene solo unas horas para trazar un plan certero para dar cumplimiento al único requisito exigido por las autoridades españolas: antes de hacer nada, tendrá que vaciar sus tanques del combustible. El plazo de 24 horas fue comunicado por Javier Losada, delegado del Gobierno en Galicia, tras la reunión mantenida en la Torre de Control Marítimo de A Coruña justo cuando ya se estaba preparando el operativo para una nueva intentona en la tarea de desincrustar el casco de los bajos coincidiendo con la pleamar de las 14.30.

Ese intento fue un nuevo fiasco. Los cabos con los que tiraron los remolcadores fueron insuficientes: se rompieron uno tras otro. La pleamar tampoco ayudó a subir el buque. Aunque la estructura del barco no parece haber sufrido daños de especial relevancia, lo cierto es que su proa queda casi por completo al descubierto durante la bajamar; y en la popa, aun estando más sumergida, parecen haber dejado inmovilizadas a las hélices en las rocas. Ese es un elemento clave que ha impedido el rescate. La naviera ha contratado a buzos de la zona para que vean en qué estado se encuentran el casco.

En el encuentro de A Coruña, convocado con carácter urgente a petición de la naviera al fracasar la maniobra de reflote de la madrugada del domingo, tomaron parte responsables de Salvamento Marítimo, representante de la armadora y de Capitanía Marítima. Fue entonces cuando la naviera tomó las riendas de las operaciones y decidió suspender la maniobra y trabajar en un plan para vaciar los tanques del quimiquero (de doble casco), que no transporta carga: cuando encalló se dirigía al puerto de A Coruña a alijar. Pero lleva un volumen de mercancías peligrosas dentro para su propio funcionamiento: en la noche del sábado le quedaban 45 toneladas de fuel y 60 de gasóleo.

 

Ante esta situación y «a petición del Estado», subrayó Losada, la empresa asume el compromiso prioritario de extraer el combustible. Para ello deberá presentar en 24 horas un plan que será evaluado, aprobado y autorizado por los técnicos y las autoridades españolas.

Losada también confirmó que mientras duren los trabajos, y en tanto no se evalúe el estado del casco, se mantendrá el dispositivo de Salvamento Marítimo. Así, el Don Inda -el remolcador más potente en España- fondeará en Ares, y se mantienen activos los planes interiores de protección de los puertos de A Coruña y Ferrol, así como el autonómico. El plan nacional de Salvamento Marítimo permanecía anoche en alerta por si fuese necesario activarlo.

Una vez retirado el carburante, y salvado el riesgo de derrame al mar, un segundo paso será elaborar el plan para decidir el futuro del Blue Star: bien reflotándolo, si se puede y el estado de la nave es el oportuno; bien optando por otra salida para retirarlo. No se descarta, por tanto, que acabe siendo carne de chatarra.

El futuro del Blue Star es una incógnita por la dificultad para sacarlo de la zona en la que está atascado. La decisión, en todo caso, deberán tomarla los propietarios, Singapur MTM. Sea cual sea la opción elegida «se realizará siempre bajo supervisión y control de los técnicos del Estado», subrayaron desde la Delegación del Gobierno en Galicia. De hecho, siguen medios del Gobierno en la zona, y se autoriza a que la empresa pueda contratar esos mismos medios estatales.

A la vez, el plan de seguridad activado para los puertos interiores de A Coruña y Ferrol contempla poner en preaviso las barreras anticontaminación ubicadas en Fene, Ferrol y A Coruña, aunque el riesgo de derrame se estima bajo.

Smit Salvage, una empresa rescatadora conocida en Galicia por encargarse de la última fase del Prestige

Smit alquiló el De Da, uno de los mayores remolcadores del mundo en ese momento, para trasladar al Prestige. En la imagen, cuando llegó al puerto de Vigo para abastecerse
Smit alquiló el De Da, uno de los mayores remolcadores del mundo en ese momento, para trasladar al Prestige. En la imagen, cuando llegó al puerto de Vigo para abastecerse

La compañía también trabajó en la recuperación del Kursk y en el vaciado de tanques del Costa Concordia

La armadora del Blue Star ha contratado a Smit Salvage para que retire el combustible de los tanques del barco y después lo reflote y traslade a un puerto. Esta empresa es una vieja conocida en Galicia a partir del desastre del Prestige. Se trata de una compañía holandesa más que centenaria (nació en 1842) que desde el 2010 pertenece a Royal Boskalis Westminster, otra empresa de los Países Bajos especialista en dragados y elevación de cargas pesadas, por lo que la adquisición de Smit le sirvió de complemento a sus servicios.

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