El fuego ya ha arrasado 50 hectáreas de las Fragas do Eume, en A Capela: «Aquí sempre temos medo ao lume»
A CAPELA
Los vecinos se quejan de la tardanza en el despliegue de medios aéreos en el lugar del incendio del parque natural
24 jun 2026 . Actualizado a las 17:41 h.Hace 57 años, el fuego rondó la casa de Servando, en el lugar de Teixido, en A Capela. Esta madrugada, sobre las cinco, su hija vio que estaba empezando a arder el monte, llamó al 085 y avisó a su familia. «Non sei se foi a tormenta ou foi o mecheiro, pero parece que todos os santos estaban a favor e non vai vento... porque os avións non chegaron ata as once da mañá, desde as cinco que se chamou», reprocha este vecino de uno de los núcleos de población más cercanos al incendio declarado esta madrugada en las Fragas do Eume, cuando apenas se había conseguido controlar el que prendió el domingo, también en A Capela, aunque fuera del parque natural. Han ardido 50 hectáreas, según la última actualización de la Consellería de Medio Rural, que dio por estabilizado el incendio a las 18.18 horas. A las nueve de la mañana describió el operativo movilizado: tres agentes, cuatro brigadas, cuatro motobombas y una pala. No citaba medios aéreos, que se incorporaron cerca de las once. Durante la jornada han estado trabajando cinco helicópteros y cinco aviones, además de 15 agentes, 25 brigadas, 17 motobombas, dos palas, tres técnicos y una unidad operativa de apoyo. «Non se entende que tardaran tanto. Se empezaran máis cedo ao mellor lles daba tengo de apagalo antes de que chegara á ladeira», opina Sara, vecina de A Brea, en el parque natural. Cuenta que el cielo se cubrió en seguida por la densa humareda, mezclada con ceniza, que aún persiste.
El fuego prendió en un alto, cerca del mirador de Fortandión, «por riba do pantano [de As Pontes], cara a Meixoso [en la parroquia pontesa de San Pedro de Eume]. «E veu vindo polo chao do monte cara a Teixido, e baixou pola ladeira», explica esta mujer, que recuerda bien el fuego que devoró 750 hectáreas del corazón de las Fragas do Eume. «Grazas que hoxe non hai vento, que se non pasaba coma da outra vez», repite. En el año 2012 recibieron «a orde» de abandonar sus viviendas, «que ao final se salvaron, igual que os animais, grazas aos veciños que axudaron a apagar o lume, e co tractor do Concello [de A Capela]».
Ni los vecinos ni el alcalde, Manuel Meizoso, entienden que esta mañana se evacuara el monasterio de Caaveiro y el entorno, antes incluso de que llegaran los medios aéreos a la zona del fuego. «A consigna é que á mínima que haxa un foco de lume no parque, aínda que sexa na outra punta, hai que evacuar, dada a precariedade dos accesos», explica Xosé Penas, diputado provincial de Patrimonio. «Só estaba o vixiante, aínda non había visitantes, porque era bastante cedo, e alguén que ía polo camiño e tivo que dar a volta», detalla. «Parece que vai quedar nun susto, pero é un aviso do que pode pasar —comentaba a última hora de la mañana—, o que máis preocupa é o tema das emerxencias, sobre todo nun verán coma este, que se prevé complicado».
La Diputación y la Xunta han retomado los contactos para buscar una solución definitiva al grave problema del acceso al cenobio, por un vial salpicado de baches y sin alternativa para la entrada o salida de vehículos de emergencias. Penas apunta la posible apertura de un acceso desde A Capela, a solo 2,6 kilómetros de Caaveiro, «aínda que só poida pasar unha ambulancia ou un coche pequeno de Protección Civil». La reunión pendiente entre las Administraciones autonómica y provincial, a la que Penas propone que asistan también los alcaldes de los cinco concellos del parque —Cabanas, A Capela, Monfero, Pontedeume y As Pontes—, aún no tiene fecha.
La Asociación El Parque Natural del Eume: Naturaleza y Desarrollo se pregunta «qué política de prevención existe realmente en este espacio» y afea a la Consellería de Medio Ambiente su silencio ante la pregunta en este sentido formulada por dos diputados socialistas sobre este asunto, el pasado mes de mayo. «Un monte vivo es un monte gestionado, y la acumulación de combustible forestal sin una gestión adecuada incrementa el riesgo de incendios, como los de estos días [...]. No reclamamos culpables mientras el fuego sigue activo, reclamamos respuestas. La prevención se explica antes de que arda el monte, no después, y esa explicación, pedida en el Parlamento, todavía no ha llegado», sentencia el colectivo.
«Tranquilos non estamos», admitía esta tarde Sara desde su casa de A Brea, aunque el incendio no parece que avance hacia los lugares habitados. Su hijo, que conoce bien el área incendiada, acompañó a los brigadistas para guiarles por el monte. «Intranquilidade sempre temos —reiteraba esta vecina—, está todo moi seco e fai moito calor, a terra non ten auga... e [la Xunta] non deixa facer cortalumes. Antes facíanos os veciños e nunca ardía tanto... este é o maior inconvinte de vivir no parque, o medo ao lume».