Desde Ferrol envío esta bitácora a... La escribo porque me sale del alma y quiero transmitir lo que siento después de haber descubierto que aún existe la bondad, la capacidad de conseguir, desde la naturalidad y la sinceridad sin artificios dialécticos, la credibilidad perdida tiempo ha en un panorama político de impostores que pretenden cambiar la Constitución por la puerta de atrás y romper la España de todos, que conseguimos construir desde la lógica histórica y el sentimiento de pertenencia. Pero un presidente, el de Ceuta, destinatario imposible de esta bitácora/carta, construye un discurso emotivo pero firme, sin otro objetivo que no sea defender a España, y a Ceuta en particular, de una cobarde doble agresión, la de la invasión y la un Gobierno que, en medio del drama, decide, mejor: ni decide. Habla el presidente Vivas, con claridad y respetuosa contundencia, pasando por encima de los intereses personales o de partido para tratar de conseguir que las voluntades se unan en la búsqueda de soluciones y la superación de la catástrofe, el drama o los problemas, que no se resuelven con dedicar el tiempo a buscar al padre... Su elegancia en el decir y el hacer, su mirada franca y la bondad, que se adivina, de un corazón que acompasa sus latidos a los de su pueblo (todos los españoles de bien) ha conseguido que el color político no sea su primera seña de identidad. Y, desde esta ciudad abierta al otro mar, que vio partir a tantos emigrantes y hoy es tierra de acogida, quiero enviarle un emocionado abrazo hecho con palabras escritas para un hombre admirable y expresar mi esperanza de que miles de políticos miren hacia él como referente.