La música y el buen ambiente volvieron a ser protagonistas en el XXXI Festival do Río Castro, que concluyó con éxito pese a las altar temperaturas
06 jul 2026 . Actualizado a las 22:32 h.El XXXI Festival do Río Castro cerró en la madrugada de este domingo una nueva edición marcada por la intensa ola de calor. Aunque las temperaturas restaron protagonismo a algunas de las actividades programadas como la sesión vermú, amenizada por Meninos do Pandeiro, o la actuación de las Armadanza, la organización destacó el buen ambiente vivido durante todo el día y la ausencia de incidentes relevantes. La cita, que contó con el apoyo económico y logístico del Concello de San Sadurniño, también sirvió como escaparate del programa A paisaxe que sabe, impulsado por el área de Turismo de la Diputación de A Coruña. Durante el día el río se convirtió en el gran refugio de decenas de familias que buscaban alivio en el agua y la sombra de los alisos. Por la noche, las temperaturas más suaves crearon un ambiente idóneo para disfrutar de la agenda musical. La cita comenzó con la actuación de las cantareiras de Algarabía, con una propuesta diseñada en exclusiva para el festival. Durante su actuación, las artistas reivindicaron el papel de las mujeres como guardianas y transmisoras del patrimonio oral y musical gallego. Un mensaje al que se sumó la científica y divulgadora Ángela Arnosa Prieto (Naraío, 1996), quien hizo un llamamiento a la juventud para implicarse en la conservación de la cultura y la lengua gallegas, así como en la defensa de valores como la igualdad, la diversidad y la solidaridad. La programación continuó con la actuación de Carecos, que presentó los temas de su primer trabajo discográfico, Foula, y concluyó con el concierto de los coruñeses Tiruleque.