La Álvaro de Bazán homenajea el legado marítimo en Panamá

A.U.SERANTES FERROL

FERROL

Ana De León | EFE

El embajador español junto con el capitán Álvaro Zaragoza, colocaron una corona de flores entre las torres externas y los cañones como homenaje al legado marítimo y los lazos culturales entre ambos países desde hace siglos

29 may 2026 . Actualizado a las 01:02 h.

La fragata Álvaro de Bazán arribó este miércoles a aguas cercanas a Portobelo, una pequeña localidad panameña ubicada en el Caribe, para colocar junto con la embajada una ofrenda floral en un basto fuerte levantado por los españoles durante la conquista. «Cuando tuvimos conocimiento de que iba a transitar por la vía interoceánica, hablamos con el Ministerio de Defensa para ver si era factible que pudiera desviarse de Colón a Portobelo y rendir un sentido homenaje a esa historia compartida en un sitio (...) en cuyos fondos hay innumerables restos de marinos españoles», dijo el embajador de España en Panamá, Guzmán Palacios.

En el histórico Fuerte de Santiago, que custodia el pequeño pueblo en su entrada, el embajador español junto con el capitán Álvaro Zaragoza, colocaron una corona de flores entre las torres externas y los cañones como homenaje al legado marítimo y los lazos culturales entre ambos países desde hace siglos. Tras ello, la cuadrilla de marines de la fragata entonaron La muerte no es el final, una canción cristiana compuesta por el sacerdote Cesáreo Gabaráin Azurmendi (1936-1991) en la década de 1970 que, luego, las Fuerzas Armadas Españolas adoptaron en 1981 como homenaje oficial a los caídos.

Avistado por Cristóbal Colón en 1502 y fundado en 1597, el pequeño pueblo costero de Portobelo se convirtió en un eje crucial del Imperio español al ser una terminal de la ruta transístmica donde se resguardaban los galeones que transportaban oro y plata hacia España. Para proteger esta inmensa riqueza de los constantes ataques de corsarios ingleses, la Corona española construyó un imponente sistema de fortificaciones y la recién restaurada Real Aduana. Hoy en día es un punto de interés turístico, considerado también Patrimonio de la Humanidad, por esas históricas infraestructuras españolas y su patrón religioso, el Cristo Negro.