De Lima a los fogones de Narón: «La cocina peruana seduce por su sazón»

Beatriz ANTÓN FERROL / LA VOZ

FERROL

Edson y Kamila, con dos especialidades de la casa: la causa de la abuela y la papa rellena
Edson y Kamila, con dos especialidades de la casa: la causa de la abuela y la papa rellena Lucía Rendal

Movida por la nostalgia y el amor hacia su tierra, Kamila Molina acaba de abrir en Santa Cecilia un bar de tapas en el que no falta el cebiche, las papas rellenas o el lomo saltado

18 may 2026 . Actualizado a las 10:16 h.

Más allá de las tendencias y las modas pasajeras, la gastronomía peruana ha conseguido consolidarse como una de las mejores del mundo por su larga historia de mestizaje cultural, sus ingredientes frescos y sus sabores intensos. «Nuestra cocina gusta mucho porque tiene muy buena sazón, es muy sabrosa, equilibrada y cuenta con una base de aderezos que la hacen única», comenta con orgullo patrio Kamila Victoria Molina Uribe. En el número 66 de la avenida de Santa Cecilia, en Narón, esta joven emprendedora de 29 años acaba de abrir las puertas de Lima Bar y Tapas, un nuevo templo gastronómico que hunde sus raíces en la gastronomía de su país, pero que también incluye en su carta algunas recetas de la tierra que la acogió hace ya diez años.

«Aquí unimos los sabores de Perú con el cariño de Galicia: desde un cebiche a unos chipirones, porque creemos que la comida une culturas, familias y corazones. Más que un restaurante, queremos que Lima sea un lugar donde todos se sientan como en casa», explica ilusionada Kamila sobre su nuevo proyecto emprendedor.

Nacida y criada en la capital de Perú, a los 19 años decidió poner rumbo a España para estudiar. En Santiago cursó un ciclo superior de Administración y Finanzas, pero al finalizarlo encontró empleo en la hostelería —donde que ya había hecho sus pinitos en Perú, antes de emigrar a Galicia— y ya no quiso cambiar de sector. «Trabajé en varios establecimientos de Narón y Ferrol, pero tenía la ilusión de montar mi propio negocio y decidí arriesgar», explica Kamila.

Kamila, delante del mural del Machu Pichu que adorna una de las paredes del restaurante Lima
Kamila, delante del mural del Machu Pichu que adorna una de las paredes del restaurante Lima Lucía Rendal

En el número 66 de la avenida de Santa Cecilia, donde antaño abría el Bar Hollywood, encontró su oportunidad. Y para acompañarla en su aventura, buscó el apoyo de Edson Villavicencio Ortiz, un cocinero peruano con una larga y sólida trayectoria profesional tanto en su país como en Barcelona. «Edson cuenta con una experiencia de más veinte años. En Lima trabajó en el Madam Tusan, uno de los restaurantes de Gastón Acurio, que es un chef muy reconocido y uno de los principales embajadores de la cocina peruana. Y tras su llegada a España, siguió trabajando en hostelería para acercar la comida peruana a los españoles», comenta sobre el jefe de los fogones del restaurante Lima de Santa Cecilia.

La apertura tuvo lugar hace muy pocos días, pero Kamila se siente ya muy satisfecha por la buena acogida que han tenido los platos de carta, en la que se pueden encontrar especialidades con sabores familiares, como el raxo, los chipirones o el solomillo a la plancha, pero en la que sobre todo llaman la atención las recetas típicas de Perú.

Entre las propuestas, no falta, por supuesto, el famoso cebiche y la causa la abuela, pero en el Lima de Santa Cecilia también están conquistando los paladares otros manjares, como los tallarines a la huancaína, las croquetas de ají de gallina o el lomo saltado del chef. «También tenemos nuestro arroz del puerto, que es como el arroz de marisco de aquí, pero al estilo peruano, con mejillones, langostinos y gambas», comenta Kamila a modo de sugerencia. Y para culminar el banquete, la carta también ofrece caprichos dulces «como el pie de limón, el cheescake de maracuyá o el suspiro a la limeña».

Para saborearlos, no hay más que acudir al encuentro de Kamila y Edson, «dos peruanos con sueños, trabajo y muchas ganas de compartir un pedacito de Lima con cada persona que entre por la puerta».

EN CORTO

La emprendedora. Kamila Victoria Molina Uribe tiene 29 años, nació en Lima (Perú) y vive en Galicia desde hace diez años.

Su proyecto. Tras estudiar Administración y finanzas en Santiago, trabajó como camarera en el sector hostelero y ahora acaba de montar su propio negocio, Lima Bar y Tapas, en Narón.