Nerea Rodríguez, amazona de Cedeira de 11 años: «Me gusta competir y siento una conexión especial con mi caballo, que es bastante 'turrón'»
FERROL
Ganó en la Feira do 23 de Abril de Moeche en categoría sub-16, venció la primera prueba del campeonato gallego de andadura y quedó tercera en la segunda
03 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A la cedeiresa Nerea Rodríguez, de 11 años, la pasión por los caballos se la ha transmitido su padre, Borja, que tiene 42 y empezó a montar a los 7, «con un vecino, un señor mayor, que ya falleció, Bernardo». Después sus padres le compraron un caballo: «Teníamos un remolque y fuimos criando y peleando en este mundo que me gusta tanto». Hoy tiene una decena de animales en las cuadras de A Ribeira, donde los cuida con ayuda de su hija, una jovencísima amazona que ganó en andadura en la categoría sub 16 en la Feira do 23 de Abril de Moeche. El fin de semana siguiente hizo doblete: el sábado quedó primera en la primera prueba del campeonato gallego de andadura, en Noia, y el domingo, tercera en Lalín, donde compitió con los jinetes mayores.
A Nerea la apuntaron a hípica con solo tres o cuatro años, pero se asustó a raíz de una caída y paró. Nadie le insistió en que lo retomara, hasta que un día, hace un par de años, dijo: «Papá, vamos a montar». «Y ahora ya sí que no hay quien la pare», apunta su padre, trabajador del Concello de Cedeira. Si retomó la equitación fue gracias a una amiga que monta y la animó a probar. «Desde entonces voy todos los días», cuenta esta alumna de 5.º de Primaria del CEIP Nicolás del Río, que saca buenas notas y practica bádminton y pádel. Además de las clases de hípica en Xilde (Ortigueira).
A diario acompaña a su padre para «cuidar y cepillar» a los caballos, y ayudarle a cambiarlos de finca, aparte de entrenar. En salto compite con Quin y en andadura, con Gala, una yegua que crio su padre: «La traje de potra, la preparé en andadura y se la vendí a un amigo que quedó campeón gallego el año pasado, y ahora se la deja a Nerea». «Me gusta mucho competir», confiesa esta amante de los caballos. El secreto, desvela, «es practicar y seguir aprendiendo cada día, y así te sale mejor». Con Quin, su caballo, «que es bastante turrón» y le obliga a «pelear con él», siente «una conexión especial».
Con Gala, una yegua trotadora, también se entiende. En Moeche era la primera vez que corría, le gustó y quedó primera. No sabe qué quiere ser de mayor, pero tiene claro que «seguir montando, seguro», aunque implique renunciar a horas de juego con sus amigas. Borja compite cada vez menos: «Disfruto más viéndola». Juntos recorren Galicia: «Es costoso en dinero y tiempo, pero si te gusta...». El 25 de abril salieron de casa a las seis de la mañana y regresaron el 26 a las diez de la noche. Raquel, la madre, no pudo ir. No es aficionada, pero sí fan de su hija.