Los vecinos de Caranza, desesperando ante la acumulación de enseres en la calle: «Tiraron una bicicleta estática dentro del contenedor y la basura fuera porque no cabía»

Rebeca Cordobés FERROL / LA VOZ

FERROL

Muebles, váteres e incluso electrodomésticos, la mayoría procedentes de reformas, pasan días en la vía pública

15 abr 2026 . Actualizado a las 12:55 h.

«Esto es una vergüenza», coinciden en señalar los vecinos de Caranza. En los últimos meses la acumulación de enseres en la vía pública se ha disparado, como en todo Ferrol. «Estamos acostumbrados», lamentaba ayer Ricardo, vecino de los bloques de la calle Armada Española, uno de los puntos de acumulación de residuos detectados por la Asociación de Vecinos. Su piso, de hecho, tiene vistas al vertedero irregular que se ha formado la última semana en la entrada del parque de personajes ilustres.

Muebles, sillones, maderas de todos los tamaños, sillas de coche para bebé e incluso una nevera de zumos —«de las que se regalan a los bares», apuntó Ángel Fajardo, vecino— se acumulan desde hace una semana en este punto, donde para acceder a los contenedores hay que hacer una yincana. Manoli Pita, que vive en las verdes, ve cómo cada día la colección se amplía: «Si hoy hay cuatro sillas, mañana habrá una mesa». Indignada, ayer comentaba la situación con Carmen, otra vecina que paseaba por el barrio sacando fotos de estos vertederos incontrolados. «Acabo de ver un váter en la puerta del supermercado», resumió a su regreso.

¿Incivismo o dejadez?

Para mayor desesperación, la situación se ha agravado y la limpieza ha dejado de ser una solución. «Aunque vengan ahora a recoger todo, mañana vuelve a estar igual», señalan los vecinos de la calle Armada Española. Sobre las causas, señalan dos factores. Por un lado, el incivismo de la gente, «que no llama para que recojan los muebles», señaló Ángel Fajardo, y la dejadez del servicio de la recogida de basuras, a cargo de Urbaser, «que dan cita para dentro de una semana o dos», apuntó José Vázquez.

Roberto Ramos, que trabaja como barrendero, da parte a su encargado cuando se encuentra estos vertederos. «Si es pequeño lo cojo y lo tiro, pero si es grande el camión no puede triturarlo», explicaba, mientras retiraba cajas y bolsas. En la AVV Caranza son conscientes de un ejemplo reciente: «Tiraron una bicicleta estática dentro del contenedor y la basura fuera porque no cabía».

«Creemos que hay empresas que vienen aquí a tirar residuos»

Desde la Asociación de Vecinos de Caranza señalan que la única solución pasa por multar. «Sabemos que se está vendiendo mucho piso, pero Urbaser no está ni para vaciar pisos ni para recoger bolsas de escombros. Cuando se hace una reforma hay que contratar la gestión de los residuos», dice la presidenta, Mapi Rodríguez. Cuenta que el lunes por la noche, ante la cantidad de enseres acumulados en la calle Armada Española —«no pasaba ni un carrito de bebé ni una persona en silla de ruedas»— llamó al concejal de Servizo y a Urbaser y se pusieron a recoger. El martes por la mañana volvía a haber escombros por todo el barrio.

«Debe haber alguna empresa que viene por aquí a vaciar», apunta Ángel Lage sobre una teoría que comparten más vecinos como él. «Tenemos fotos de gente vaciando desde coches. Si vives en el barrio no bajas los muebles en el coche», señala Mapi. La aparición de varios váteres, hornos o termos eléctricos en el mismo punto y en la misma noche avivan las sospechas.