Fernando Masafret se marca otro éxito con su libro: «Xuvia es de corazón abierto»

Patricia Hermida Torrente
Patricia Hermida NARÓN / LA VOZ

FERROL

Multitudinario acto de presentación de «Xuvia, corazón de Narón»; en el molino y arropado por familiares, amigos, vecinos y miembros de la corporación como la alcaldesa

11 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el molino de Xuvia desbordado por los asistentes, el cronista Fernando Masafret volvió a marcarse ayer otro éxito. Su cuarto libro Xuvia, corazón de Narón se presentó arropado por familiares, amigos, vecinos y representantes del Concello; con la alcaldesa Marián Ferreiro a la cabeza. La publicación reúne a lo largo de 900 páginas las historias contadas por sus propios protagonistas: los vecinos con fotografías rescatadas del pasado. Y tiene el respaldo de Concello, Megasa, Grupo Intaf, ElectroRayma y la Casa San Román.

Para Masafret, que cada domingo trae sus crónicas del pasado de la ría a este periódico, aquí aparecen «retratos de lo cotidiano, lo festivo, lo trágico, lo esperanzado, un mosaico que no debe dormir en un archivo». A la presentación de ayer, que también corrió a cargo del periodista Javier García, acudieron desde el máximo responsable del Grupo Intaf, José Ramón Franco; a una de las protagonistas de estos relatos, María Antonieta de Cal.

Esta última publicación vuelve a homenajear a una «Xuvia de corazón abierto». Aparecen las fábricas de cerámica, la imprenta Santa Rita, el restaurante Marcial, la librería Galicia, el Excelsior, piensos Solloso... Y cada episodio es contado por aquellos que lo vivieron: desde los trabajadores y sus hijos, a los dueños de mansiones ya desaparecidas, o aquellos que vivieron su marcha nocturna de bar en bar.

En sus casi 1.000 páginas, que pueden comprarse en la Librería Galicia, «no hay hazañas ni grandes personajes cuyos nombres aparezcan en los libros de historia, solo habitan silencios que hablan y calles que todavía se resisten al olvido». También se asoman episodios poco conocidos: como el asalto a la Fábrica de Xuvia en 1800 o la batalla de la Muchiqueira, en A Mourela, en 1843.

Un homenaje a los vecinos

Se homenajea a «esa gente que fundió el alma de este rincón gallego con sus manos curtidas y sus corazones abiertos». Y asegura Masafret que «el lector reconocerá el rumor del río Xuvia, el eco de las gaitas en las romerías, la risa de los chavales a la salida de la escuela, y el tropel de los que vuelven del campo; en un puente entre generaciones». Concluye que «un pueblo sin memoria es un libro sin letras... y aquí están todas prontas a ser leídas desde el corazón de Narón... que es Xuvia».