Prost Ferrol!: 4.000 litros de rubia en el bar más fan del Oktoberfest

Patricia Hermida Torrente
Patricia Hermida FERROL / LA VOZ

FERROL

Suso Iglesias con la Spaten rubia del Oktoberfest, en el Bátava de la carretera de Catabois
Suso Iglesias con la Spaten rubia del Oktoberfest, en el Bátava de la carretera de Catabois César Toimil

El Bátava es la única cervecería de la provincia que lo celebra todo el año, como parada obligada tras los partidos del Racing

06 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

De brindis en brindis salta la historia de Ferrol. Desde la copa alzada por Napoleón en honor de los valientes ferrolanos, hasta las celebraciones en verde con el Racing. Cada ronda esconde una tradición detrás, al igual que el Oktoberfest que llega con el otoño. Su primera celebración coincidió del 12 al 17 de octubre de 1810 por la boda del príncipe heredero Luis de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. Y llega a un 2023 postpandémico. Incluso a Ferrol, donde ya es una de las costumbres del Bátava. El único bar de la provincia de A Coruña que festeja el Oktoberfest todo el año almacena 4.000 litros de cerveza de Munich, para disfrute de los ferrolterranos durante toda la temporada y más allá. Según su gerente, Suso Iglesias Freire, «triunfa tanto que ya se acaba en junio».

Este Prost Ferrol!, como brindarían los alemanes, trae hasta tierras gallegas una cerveza bávara elaborada en marzo y reposada hasta septiembre. El requisito obligatorio es que se fabrique en el casco viejo de Munich de forma natural, solo una vez al año. «Solo hay seis marcas en el mundo denominadas Oktoberfest, nosotros traemos cada año entre 3.500 y 4.000 litros de Spaten», explica Suso. Y recuerda que «todo empezó con la boda del que sería el segundo rey de Baviera, que montó a sus invitados en carruajes de caballos, lo festejó con cerveza y al final esa tradición seguiría celebrándose hasta la actual Alemania».

La rubia Spaten de barril tiene estas características del Oktoberfest: «Menos gas y menos acidez que las que consumimos habitualmente, con una graduación alcohólica que va de los 5,7 a los 6,2 grados (una Spatten que no sea del Oktoberfest tiene 7,5 grados, las cervezas gallegas 5,5 grados)», indica el dueño del Bátava.

Para atender la demanda, en el último ciclo tuvo que comprar más barriles para cubrir hasta agosto. «Se trata de una cerveza suave lista para tomar en las ferias donde se bebe en grandes cantidades, más refrescante y con menos alcohol que otras alemanas», afirma Suso. Otros locales celebran puntualmente el Oktoberfest, incluso con oferta gastronómica, «pero nosotros mantenemos esta cerveza todo el año». Para conocer mejor esta tradición germana, Suso Iglesias participó dos veces en esta fiesta en Munich: «Una celebración enorme con miles de personas sentadas en carpas, donde hay que reservar mesa con un año de antelación y donde la cerveza se combina con música alemana o comida como el codillo, las salchichas y el chucrut».

Entre los fans de esta rubia destacan los seguidores del Racing, que paran en el Bátava antes de bajar o subir desde el estadio de A Malata. Admite Suso que «es una locura, con muchísima gente y eso es muy bueno para la ciudad; estuvimos tres semanas de vacaciones pero ya hemos reabierto y justo con un partido». Con miles de brindis en verde.