«La Gran Recogida de noviembre es vital, aporta el 40 % de las donaciones del año»

m.m. SANTIAGO / LA VOZ

FERROL

MIGUEL MIRAMONTES

18 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Manuel Mora Pita de Veiga, presidente del Banco de Alimentos Balrial (Rías Altas) desde el pasado mes de junio, mantendrá en próximas fechas reuniones con autoridades locales y representantes de otros sectores para acercar el trabajo del banco a sus posibles donantes.

—En el 2020 se habló de una gran «corriente solidaria», ¿cómo es la situación ahora?

—El 2020 fue excepcional. Los donativos fueron en metálico en las cajas de los supermercados y subieron un 20 %. La gente fue muy solidaria, pero ahora se vuelve a datos anteriores. También es cierto que la inflación afecta a todos.

—¿Y la demanda crece?

—Solo en Ferrol bajó con respecto al año anterior, pero no por una reducción de las necesidades sino porque el Ayuntamiento optó por repartir vales de compra. En A Coruña y Santiago, junto con los municipios a los que se llega desde cada sede, está subiendo la demanda. El peor año fue el 2020 por la pandemia, y las familias que se quedaron sin ingresos.

—¿Cómo influye la inflación en los recursos de Balrial?

—Exactamente igual que nos afecta a todos. Al ir al supermercado se compra menos con el mismo dinero. No somos una excepción. En las donaciones de particulares, en las campañas en supermercados, las personas no han reducido la cantidad que destinan a comprar para el banco, pero les llega para menos.

—¿Que representa la Gran Recogida de noviembre para Balrial?

—Representa el 40 % de nuestros recursos anuales. Otras campañas de establecimientos concretos también son fundamentales, como el mayo solidario de Gadis.

—¿Qué medidas se están adoptando por la merma de recursos?

—Selección de productos. Cuando un particular dona, los supermercados entregan una cantidad de dinero y nosotros compramos lo que nos falta. Queremos reducir la bollería industrial y preferimos alimentos precocinados. Mejor un bote de judías cocidas que un kilo de secas.

—¿Esta propuesta está vinculada a la pobreza energética?

—Efectivamente. Es una manera de ayudar a ahorrar en el consumo de gas y luz. Las legumbres precocinadas dan para menos comidas, así que en lugar de un bote, lo ideal serían dos o tres para compensar la diferencia. Pero todo lo que se dona es bienvenido.

—Al margen de las campañas de recogidas de alimentos del banco, ¿es posible donar directamente en las sedes de Balrial?

—Sí, claro. Hay gente que deja 10 euros y otros que nos ingresan 10.000. También llegan donaciones en especie. Todo es de agradecer. Las empresas están implicadas y los colectivos y colegios hacen campañas.

—¿Y las administraciones?

—Hay de todo. Los ayuntamientos de Ribeira y A Pobra no nos aportan recursos, pero no tocamos a sus puertas. Los de Ferrol y A Coruña sí lo hacen. Ahora empezaré con visitas para dar a conocer nuestro trabajo. El de Santiago no colabora, pero no es que no ayudara en el pasado, es que ni siquiera nos recibió el alcalde. Confío en que nos reciba la alcaldesa.