El tiburón peregrino llegó vivo a la playa de Doniños y murió en la arena

Bea Abelairas
Bea abelairas FERROL / LA VOZ

FERROL

José Pardo

En los estudios iniciales no hay indicios de que estuviese enfermo

16 ago 2023 . Actualizado a las 15:50 h.

El tiburón peregrino que apareció este martes en la playa de Doniños estaba vivo cuando llegó al arenal, pero agonizó ante los cientos de bañistas que lo miraban asombrados. Un equipo de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) se acercó a Ferrol para intervenir y tienen claro que este ejemplar, al que identifican como un cetorhinus maximus, se desvió por alguna razón de la ruta que trazan en alta mar en su viaje desde aguas irlandesas. En la playa se ahogó al estar fuera del agua y tragar la arena que movían las olas. Un amplio dispositivo comenzó el despiece a las diez de la mañana de este miércoles con dos propósitos: trasladar una parte de los restos del escualo a la planta incineradora Gestora de Subproductos de Galicia, en Cerceda, para grandes animales y recoger muchos otros para estudios científicos.

Sobre la arena los científicos del Cemma ya pudieron conocer algunos datos, como que este ejemplar no presentaba daños en ningún órgano que explique una enfermedad. En torno a las doce y media de la mañana pudieron llegar al estómago, que abrieron para verificar si tenía plásticos en su interior que le provocasen la muerte. Pero no había nada aparentemente. Todos estos trabajos están siendo muy laboriosos y es necesario usar maquinaria como una motosierra, cuchillos de gran tamaño y también bisturís para ir cercenando las partes que no se destruirán y que se analizarán en los laboratorios del Cemma y otros organismos. Todas estas sangrientas labores se realizaron ante un grupo de bañistas que no perdieron detalle y entre los que se encontraban niños. Algunos incluso quisieron tocar la aleta de tiburón cuando se colocó sobre el tractor.

Alfredo López, del CEMMA, con un trozo de vértebra con la que sabrán la edad del tiburón
Alfredo López, del CEMMA, con un trozo de vértebra con la que sabrán la edad del tiburón B. Abelairas

Alfredo López, del Cemma: «Non era posible nin seguro empuxalo de novo hacia o mar»

Alfredo López forma parte del equipo del Cemma que pasó horas despiezando el tiburón peregrino: «Chegou vivo á praia e sabíamos que era así cando nos deron a primeira alerta, pero non era posible nin seguro empuxalo de novo o mar, son toneladas o que pesa este animal e unha ola pode voltealo sobre unha persoa e aplastala», explicó ante los restos de un ejemplar que fueron desmembrando con mucha pericia.

Al llegar a la columna, Alfredo daba indicaciones muy precisas para sacar una vértebra limpia, ya que esa será la manera de conocer la edad verdadera de este escualo. De hecho, asegura que es más grande de lo que se calculó el primer día. «Agora pensamos que pasa das sete toneladas e que pode ser un adulto, pero inda quedan moitas partes por estudar», explicó poco antes de conseguir la vértebra que determinará la edad en función de los anillos que presenta, como sucede con los árboles. «Neste caso pode que pase dos quince anos», adelantó.

Xulio Valeiras, científico del Oceanográfico
Xulio Valeiras, científico del Oceanográfico B. abelairas

Xulio Valeiras, científico del Cemma y del Oceanográfico: «Las muestras que estamos recogiendo son muy valiosas»

Xulio Valeiras pertenece al Cemma y al Instituto Oceanográfico. También fue uno de los autores de estudios que hace más de una década desvelaron las migraciones que se producían ante las costas gallegas de especies como la que llegó este 15 de agosto a Ferrol. En el despiece del animal no perdía detalle: «Las muestras que estamos recogiendo son muy valiosas para conocer más sobre ellos y sobre los elementos que los están amenazando, como que tengan plásticos en el estómago, cosa que no parece en este caso».

Valeiras cuenta que la larguísima ruta migratoria que traza esta especie es un descubrimiento gallego. «En los primeros artículos no nos creían», contaba ante los restos de un ejemplar que seguramente las aportarán descubrimientos para nuevas publicaciones científicas. «Vamos a estudiar todos los órganos, esta es una especie que vive muchos años, llega a los 30, y que tiene singularidades, como dos órganos sexuales», cuenta mientras los señala sobre la arena.

Retirada de los restos del tiburón peregrino
Retirada de los restos del tiburón peregrino B. Abelairas
 

Un varamiento cada vez más común, el año pasado en Oleiros hubo otro caso

Los científicos del Cemma recuerdan que los avistamientos son bastante comunes y que, desgraciadamente, cada año son más comunes varamientos como el de Doniños. De hecho, el último que atendieron fue a finales de junio del año pasado en Oleiros. En aquella ocasión, el animal sí sufrió los efectos de la contaminación del mar.

Era un tiburón peregrino de más de cuatro metros que se acercó a la playa Bastiagueiro durante varias horas, en la que fue necesario cerrar el arenal. Después, apareció muerto en la playa vecina de Santa Cristina.

La Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños de Galicia asegura que el escualo tenía dentro del aparato digestivo una bola de hilos de este material que provocó que no pudiese alimentarse correctamente y terminase enfermando.