La OTAN inicia ejercicios de guerra electrónica con buques de Ferrol

FERROL

El Buque de Aprovisionamiento de Combate Cantabria realiza un aprovisionamiento nocturno en la mar con la fragata Blas de Lezo
El Buque de Aprovisionamiento de Combate Cantabria realiza un aprovisionamiento nocturno en la mar con la fragata Blas de Lezo Armada

La Blas de Lezo, la Méndez Núñez y el Cantabria participan desde el lunes en Cádiz en los Nemo Trials 22

01 nov 2022 . Actualizado a las 12:54 h.

 La OTAN ha comenzado este lunes en aguas del Golfo de Cádiz los ejercicios Nemo Trials 22 (Naval Electro Magnetic Operation) de adiestramiento para la denominada guerra electrónica, en los que participa la Armada española para mejorar los sistemas electrónicos de los barcos militares en operaciones electromagnéticas. En concreto, toman parte en este desbliegue tres buques de Ferrol. El escenario elegido es el Golfo de Cádiz e intervienen, junto a unidades de la Armada: las fragatas Blas de Lezo, Méndez Núñez y el buque de aprovisionamiento de combate Cantabria, unidades todas ellas de la 31 Escuadrilla de Superficie, con base en Ferrol, y la fragata Canarias, de la 41 Escuadrilla de Escoltas.

En un comunicado, la Armada española ha explicado que las maniobras Nemo Trials 22 se extenderán hasta el 4 de noviembre, con el objetivo de «mejorar el entrenamiento naval en un aspecto que cobra día a día una importancia creciente». «En el actual escenario estratégico las fuerzas navales deben ser capaces de operar sus sistemas electrónicos en los ambientes electromagnéticos más hostiles», asegura la Armada.

La OTAN he establecido este programa de ensayo de operaciones electromagnéticas «para asegurar la interoperabilidad y las capacidades de las fuerzas navales multinacionales» con la finalidad de evaluar la efectividad y «validar las técnicas y tácticas de la OTAN en la guerra electrónica usadas en la defensa anti misil de los buques».

Este tipo de ejercicios se llevan a cabo periódicamente en diferentes escenarios OTAN y en esta edición España es la responsable de su ejecución.

También están presentes unidades de los Ejércitos de Tierra y Aire, un destructor de la Marina italiana, el Andrea Doria y diversas agencias OTAN directamente relacionadas con la guerra electrónica.