La protesta por el precio del combustible recorrió Narón, Neda, Fene y Ferrol
24 mar 2022 . Actualizado a las 13:54 h.El gran respaldo a la caravana de la huelga del transporte ha redoblado los ánimos de los convocantes de la protestas en contra de la escalada del precio del combustible. A la marcha reivindicativa de transportistas y autónomos de los sectores agrario y forestal que recorrió los concellos de Narón, Neda, Fene y Ferrol se sumaron nuevos colectivos como los de los taxistas, panaderos, talleres de reparación de vehículos, la Cofradía de Pescadores de Barallobre y personal de empresas de mobiliario de cocina, espectáculos, fontanería y construcción, entre otros, además de vehículos particulares.
«Cada vez somos máis e non imos volver atrás ata que nos solucionen este problema, tanto se se tarda unha semana coma dez», manifestó al término de la protesta Antonio Otero, uno de los portavoces de los transportistas que están en huelga desde el lunes de la pasada semana, concentrados en el polígono Río do Pozo, en Narón. Y mostró su satisfacción por el hecho de que también se hayan sumado otros sectores, como el comercio, la hostelería e incluso las funerarias, destacando que en la caravana participaron ocho trabajadores con dos vehículos del tanatorio Albia de A Gándara.
Abriendo la marcha reivindicativa realizaron el recorrido bordeando la ría de Ferrol un centenar de personas a pie, que previamente protagonizaron cortes de tráfico intermitentes en Freixeiro, obligando a los coches a detenerse mientras cruzaban la calzada de un lado para otro en un paso de peatones. Así estuvieron durante cerca de media hora, mientras esperaban la llegada de los tractores, camiones, furgonetas y vehículos particulares que partieron de Río do Pozo en torno a las diez y media de la mañana. Los movilizados a pie portaban pancartas y corearon consignas tales como «Somos os de abaixo que imos a polos de arriba» y «ministra ¿ves o vamos?».
A sus gritos se sumaron después los bocinazos de los tractores agrícolas y del sector forestal, los camiones y un gran número de furgonetas y vehículos particulares, que formaron una larga caravana que, según fuentes policiales, medía alrededor de diez kilómetros.
Desde Freixeiro, la marcha atravesó Narón por la carretera de Castilla hasta el puente de Xuvia, para después cruzar Neda y Fene, continuando por el puente de As Pías, polígono de A Gándara, O Couto, Megasa y regreso de nuevo por la carretera de Castilla en dirección a la explanada del Río do Pozo, donde los huelguistas continúan concentrados.
Aplausos desde las aceras
Muchos vecinos de la zona aplaudían desde las aceras el paso de los vehículos y un importante despliegue de agentes de la Policía Nacional y de las Policías Locales de los cuatro municipios se encargó de abrir y cerrar la marcha y de garantizar la seguridad vial. No llegaron a formarse grandes atascos en la circulación, como ya había ocurrido en la protesta del pasado lunes, ya que los conductores movilizados cedían el paso a otros vehículos en los cruces y las rotondas, especialmente a los buses del transporte público.
Preocupación en las industrias cárnicas por la falta de reses para el sacrificio
Tras varios días de desabastecimiento total, la carne fresca comienza a regresar a los expositores de los hipermercados de la zona de Ferrol, pero lo hace a cuenta gotas y solo con algunos productos. Es el caso de Alcampo, donde el lunes solo había pollo y una pequeña cantidad de carne de cerdo que se agotó de inmediato. Ayer había también ternera, pero poca.
Y es que al problema del reparto de la mercancía en sí se suma el hecho de que las industrias cárnicas se están quedando sin la primera parte de la cadena, que son las reses destinadas a convertirse en filetes, chuletas y demás. Según la información facilitada por Ricardo Pacheco, del Matadero Cantarrana, habitualmente se surten de terneros que los propios criadores trasladan a sus instalaciones, pero la huelga del transporte ha provocado que muchos de ellos no se atrevan a movilizarlos. En el caso del ganado porcino están teniendo menos problemas, porque disponen de una cuadra propia con la que van tirando.
A mayores, se suma el hecho de que mucha gente está acudiendo al propio matadero para comprar la carne y lo hace en grandes cantidades, ante el temor de que la situación empeore, por lo que la mercancía disponible se va agotando. De ahí que, desde que comenzó la huelga, el Matadero Cantalarrana solo está sirviendo a domicilio a los geriátricos, colegios y hospitales de la zona.
En el matadero Sadepor también indican que tienen dificultades para llevar los animales vivos para sus instalaciones y después para el reparto a las carnicerías y supermercados.
«No estamos sacrificando», manifestó a este periódico un responsable de la citada empresa, añadiendo que comprende los motivos de la huelga, pero que la alimentación es algo de primera necesidad. Dice que intentaron suministrar a negocios de la zona de Ferrol con lo poco que tenían disponible, «pero la semana pasada nos pararon dos coches, por lo que, de momento, dejamos de repartir».