Comienzan las obras en la avenida de Esteiro de Ferrol: «Había unos baches horrorosos, en uno casi me dejo una rueda»

FERROL

Los trabajos cortaron ayer el carril derecho en sentido de entrada al centro de Ferrol.
Los trabajos cortaron ayer el carril derecho en sentido de entrada al centro de Ferrol. CÉSAR TOIMIL

Los usuarios coinciden en la necesidad de unos trabajos que se estrenaron con un carril cortado, sin aparcamiento y con algunas retenciones

13 oct 2021 . Actualizado a las 22:04 h.

Primera hora de la mañana y obreros y maquinaria ya están sobre la calzada en la zona más próxima al Diapasón. Los vehículos circulan con fluidez por la avenida de Esteiro en el primer día de la renovación de una de las principales arterias de tráfico de la ciudad, que ayer comenzó a decirle adiós a los baches que la acribillan. La inmensa mayoría de los conductores han atendido la prohibición de estacionar en los arcenes de toda la vía desde las ocho de la mañana y solo algunos vehículos comerciales aprovechan los huecos entre los conos para descargar mercancía.

Bien avanzada la mañana, con los trabajadores del astillero ya en sus puestos de trabajo y los alumnos del campus y los centros educativos cercanos en sus aulas, comienza la acción. Un pelotón compuesto por una docena larga de operarios de la empresa Misturas se afanan en extender una capa de emulsión que permitirá que el nuevo aglomerado se adhiera. Para ello, ocupan el arcén y el carril más próximo en sentido Ferrol, canalizando la circulación por el que sigue operativo. Y se corta la salida de la calle O Galego Soto, la que pasa frente al IES Sofía Casanova. Hay señales que advierten de los trabajos desde varios cientos de metros antes, en la Trinchera. Y pasadas las dos de la tarde llegaban las temidas e inevitables retenciones, afectando a esa misma vía, aunque la Policía Local señala que no se produjeron grandes problemas. Las obras se alargarán durante, al menos, las próximas dos semanas, el lapso en el que se aguarda poder comprimir la ejecución de unos trabajos con un plazo oficial de dos meses.

Algunos curiosos se paran en el bordillo a examinar el material que se va disponiendo. «A mí me afectará cuando lleguen más arriba», explica un vecino, que considera que esta obra «falta hace» aunque «se adelantaron un poco para señalizar la prohibición de aparcamiento», colocada el viernes pero que no entró en vigor hasta ayer. Fuentes de la obra informan de que los aparcamientos se irán restableciendo conforme avancen los trabajos. Pero ya trabajan con la hipótesis de que el veto de estacionar irá más allá de los tres días que se indica en los carteles pegados en los portales.