Fiestas privadas, principal objetivo de la vigilancia policial en Fin de Año

Más de 40 agentes controlarán los posibles botellones y reuniones en bajos y garajes


Ferrol

La despedida del año es, sin lugar a dudas, la celebración más generalizada y no se suele ceñir al ámbito familiar, como ocurre con la Nochebuena. De ahí que, en la actual situación de crisis sanitaria por la pandemia, el tratar de garantizar el cumplimiento de las normas anticovid resulte fundamental para evitar la que muchos expertos prevén como la tercera ola de contagios tras las Navidades.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad son los encargados de controlar los excesos que se suelen cometer en fechas como la de Nochevieja y el día de Año Nuevo, pero en esta ocasión redoblarán los esfuerzos a causa del coronavirus.

Las fiestas privadas son el principal objetivo de los controles policiales de los cerca de medio centenar de agentes, entre Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil, que estarán operativos en las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal la noche del Fin de Año y también la mañana del día 1 de enero del 2021.

La tarea que tienen encomendada consiste en garantizar que las celebraciones se ciñan a las medidas establecidas este martes, 29 de diciembre, por la Xunta de Galicia: reuniones de una única unidad familiar sin límite de participantes, dos unidades familiares con un máximo de diez personas, o más de dos unidades familiares, con seis adultos y cuatro niños de menos de 10 años como tope.

Multas de 100 a 60.000 euros

Cualquier celebración que no se ajuste a estas condiciones será ilegal y los agentes encargados de controlarlas podrán formular propuestas de denuncia, con sanciones a partir de 100 euros, que en los casos más graves pueden llegar a los 60.000 euros, por poner en riesgo la salud pública.

Alquiler de bajos y garajes

En varias localidades de la zona se tiene conocimiento de que algunas pandillas de gente joven y no tan joven están recurriendo al alquiler de bajos, garajes e incluso viviendas para festejar el Fin de Año. Y es que los bajos y garajes ya solían ser los espacios en los que familiares y amigos se solían reunir durante esa noche, pero este año esos locales todavía están más cotizados, porque los establecimientos de ocio nocturno están cerrados y los restaurantes que organizaban cenas de Año Viejo también lo estarán a esas horas. Las zonas habituales de botellón también estarán especialmente vigiladas, con el mismo objetivo: evitar aglomeraciones.

Los controles policiales se centrarán, asimismo, en la movilidad. Según las últimas normas impuestas por la Xunta, desde las 00 horas del día 30 de diciembre hasta las 23 horas del 1 de enero, se permiten los desplazamientos para visitar a familiares, incluso en los concellos con cierre perimetral, con el toque de queda a las 1.30 horas. Todos los movimientos que se realicen fuera de esos horarios podrán ser sancionados, salvo causas de fuerza mayor, como asistencias sanitarias, debidamente justificadas.

¿Quién se encargará de controlar el cumplimiento de estas medidas? En el caso de Ferrol, estarán operativos diez agentes de la Policía Local; y en Narón habrá tres patrullas -una más que habitualmente- con seis agentes durante toda la noche y a las 7.30 del día 1 habrá relevo de turnos, manteniendo también tres patrullas durante la mañana. En ambos municipios contarán con la colaboración de la Policía Nacional.

En As Pontes, seis agentes de la Policía Local realizarán los controles distribuidos en tres turnos durante 24 horas, con el respaldo de la Guardia Civil, que también trabajará durante la noche en los 18 concellos de su competencia. En Ares y Mugardos, los agentes municipales estarán operativos de día de año viejo hasta que cierre la hostelería a las once de la noche.

Las carreteras

Por su parte, el Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil se encargará del control de las carreteras de las tres comarcas con tres patrullas, una más que habitualmente.

Patrullas a pie en las calles de los vinos y en las zonas comerciales

Los agentes de la Policía Local de Ferrol volverán a patrullar a pie el día de Año Viejo, como ya lo hicieron durante la jornada de Nochebuena. Y lo harán, sobre todo, por las zonas en las que se realizan las quedadas para tomar los vinos, como es el caso de Pardo Bajo, María, el Cantón, la plaza del Callao y la avenida de Esteiro, para evitar las aglomeraciones de gente, el control del aforo de los locales, tanto en el interior como en las terrazas, y la obligatoria utilización de las mascarillas. Se encargarán, asimismo, de vigilar que no haya clientes en las barras de los negocios y el horario de apertura de los establecimientos de hostelería, que la Xunta de Galicia amplió ayer en una hora, hasta las seis de la tarde, y que continuará así después de las fiestas navideñas.

Entre las nuevas medidas establecidas por la administración autonómica destaca la de retrasar la apertura de la hostelería el día 1 de enero hasta las once de la mañana. De este modo se pretende evitar que quienes celebren la noche en viviendas o locales privados puedan dar continuidad a las fiestas, reenganchando a las seis de la mañana en bares o cafeterías.

Los agentes ferrolanos controlarán también el tráfico y la movilidad el día 31 en el entorno del mercado de A Magdalena, por la mañana, y por la tarde en las zonas comerciales y las calles peatonales, con el fin de evitar que se produzcan aglomeraciones.

Todos los agentes de los municipios de la comarca implicados en los operativos de estas dos jornadas festivas se encargarán, asimismo, de controlar la movilidad para garantizar el toque de queda a la hora fijada para regresar al domicilio.

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