El covid-19 vacía el Camino Inglés

Manuel Arroyo Alves
Manuel Arroyo FERROL / LA VOZ

FERROL

El itinerario con inicio en el muelle también pasa por Narón (en la imagen), Neda y Fene, afectados por las restricciones vigentes
El itinerario con inicio en el muelle también pasa por Narón (en la imagen), Neda y Fene, afectados por las restricciones vigentes JOSE PARDO

Octubre apenas registró una media de nueve peregrinos al día desde Ferrol, frenando en seco el incremento de esta ruta en los últimos años

16 nov 2020 . Actualizado a las 19:41 h.

El Camino de Santiago y, por extensión, el sector de servicios que se asienta a su paso, fue golpeado con dureza desde el inicio de la crisis sanitaria. La estacionalidad de uno de los mayores reclamos turísticos de Galicia hace que, a partir del mes de abril, las diferentes rutas a Compostela despierten de su letargo invernal, aunque este año se mantuvo prácticamente congelado, salvo un leve repunte en el período estival.

El Camino Inglés, que tiene su origen en el muelle ferrolano de Curuxeiras, presentó unos registros similares a los demás itinerarios, con una caída en picado tras una década de constante crecimiento y, para más inri, en vísperas de Año Santo. De acuerdo con los datos que maneja la Oficina del Peregrino, dependiente del Cabildo de la Catedral, octubre se cerró con unas cifras similares a las del 2013. Pero entonces, el Camino Inglés figuraba a la cola de entre los elegidos por los peregrinos. Ese mes de octubre de hace siete años no fueron más que 244 los que serpentearon la costa Ártabra hasta adentrarse en la senda hacia la capital. Desde entonces y hasta el 2019, la ruta no hizo más que crecer en usuarios y servicios, hasta llegar a los 1.242 peregrinos en octubre del año pasado -con una ligera caída respecto al 2018-, tras un verano de récord que superó los 10.000 usuarios -entre junio y septiembre, ambos inclusive-.

Sin embargo, los estragos del covid-19 frenaron ese mismo recuento en 268 al cierre de octubre del 2020. Supone que solo una media diaria de nueve peregrinos se encontraban en alguna de las cinco etapas en las que se divide la ruta entre Ferrol y Compostela, de unos 120 kilómetros. Así, tras los meses en blanco de abril, mayo y junio -sin registros por el período de confinamiento y las fases de la desescalada- los meses de verano mostraron un hilo de actividad, aunque solo con la cuarta parte del número de visitantes respecto al año anterior.