Casas en las que da gusto vivir

ANA F. CUBA FERROL / LA VOZ

FERROL

Casa Alush, en Santiago, la primera con certificación del Passivhaus Institut alemán en Galicia
Casa Alush, en Santiago, la primera con certificación del Passivhaus Institut alemán en Galicia

Las viviendas pasivas, o sanas, por la renovación continua del aire en el interior, ganan terreno en la provincia. Eficiencia energética y confort van de la mano

22 jun 2020 . Actualizado a las 09:37 h.

Cada vez hay más gente que se da cuenta de que «esto funciona», sostiene Gustavo Ríos, arquitecto técnico y consultor del Passivhaus Institut para el proyecto de Casa Alush, la primera certificada por el organismo alemán en Galicia. Su análisis es preciso: «El problema era que no había ejemplos. Ahora sí, y testimonios de propietarios, y podemos medir humedades, consumos y temperaturas reales de las casas. Todo eso demuestra que el estándar [passivhaus] funciona. Su mejor cualidad es la sencillez, es simple, de sentido común, fácil de conseguir y se adapta a cualquier sistema constructivo. Hace falta un técnico competente y una buena ejecución». Ríos dedicó el trabajo de fin de carrera al passivhaus y acabó especializándose. Faltaba encontrar un cliente dispuesto a promover una edificación de este tipo. Hasta que se topó con Fadi Alush. «Está encantado con el comportamiento de la casa. La tenemos monitorizada, medimos la humedad relativa del aire y la temperatura, los consumos son nulos o casi...», subraya. Su hermana, María Carmen, firmó el proyecto. «No había constructores formados, pero lo importante es dar con gente profesional, aunque no tenga conocimientos de passivhaus. La definición del proyecto tiene que ser muy alta por parte del técnico y la ejecución muy minuciosa, para que salga bien y funcione», recalca.

Los cinco pilares básicos del passivhaus son el aislamiento térmico, la ausencia de puentes térmicos (puntos débiles por los que se pierde frío o calor), ventanas y puertas de altas prestaciones (estanqueidad), envolvente hermética (para evitar flujos de aire y pérdidas de energía) y ventilación mecánica (introducir aire limpio del exterior y sacar el viciado del interior, de ahí el calificativo de vivienda sana). ¿Cómo repercute en el coste de la obra? Ríos cuestiona a quienes estiman un encarecimiento de hasta el 15 %. «Hace nueve años hice un estudio económico y era del 6 %. Si se ejecuta de manera responsable el sobrecoste es mínimo. El ahorro en calefacción compensa otros gastos [...]. Donde sí conviene hacer un esfuerzo es en el recuperador de calor, ha de ser de alta eficiencia, es el pulmón de la casa», argumenta.

Ríos es el delegado en Galicia de la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), una asociación sin ánimo de lucro que agrupa a «profesionales, empresas y personas con inquietudes y conocimientos en el campo de la edificación energéticamente eficiente». «El estándar nació en Alemania, en 1991 -apunta-. Aquí tardó mucho, pero está creciendo rápido». La eficiencia energética y el confort van de la mano.