«Para ir una semana de vacaciones necesitaría cuatro para cuarentenas»

FERROL

Miguel Amado trabaja en una multinacional y ve que la economía española se resentirá más que la británica por el covid-19

24 may 2020 . Actualizado a las 10:07 h.

El fenés Miguel Amado pensaba visitar a su familia en abril, pero la pandemia del covid-19 frustró sus planes. Este ingeniero industrial de 35 años emigró en 2014 a Escocia y a los seis meses se marchó a Inglaterra. Poco después empezó a trabajar en una multinacional, en Londres, donde ha ido ascendiendo. «Otras empresas han tenido que parar o han mandado a la gente a casa a teletrabajar. Nosotros hemos tenido que contratar gente porque la carga de trabajo ha aumentado mucho. Sí nos ha afectado en las medidas de seguridad, hemos tenido que ponernos las pilas, escritorios a dos metros en la oficina, mascarillas, todas las reuniones por videollamada...», relata.

La «nueva rutina» ha generado situaciones «graciosas», «con gente con la que compartes oficina y a la que estás viendo, pero con la que te reúnes por videoconferencia en vez de hacerlo cara a cara». Las salas donde antes se mantenían encuentros de 15 o 20 personas, ahora se limitan a tres o cuatro; y en las de cuatro, solo uno. «Con todo esto nos hemos dado cuenta de que hay reuniones que es necesario celebrar en persona, a través de la pantalla nos cuesta avanzar en proyectos; y también otras prescindibles. Solía ir a Alemania dos veces al año y, aunque yo lo prefiera, no hace falta, es más gasto para la empresa», concluye. «A pesar de ser un gigante, con miles de trabajadores, en mi empresa no hemos tenido casos, sí hemos mandado a gente a casa por 15 días si tenían síntomas. Tomamos muchas precauciones».