Una provincia líder en economía circular

Susana Luaña Louzao
SUSANA LUAÑA SANTIAGO / LA VOZ

FERROL

SANDRA ALONSO

Concellos, empresas y universidades pilotan en A Coruña proyectos encaminados a la gestión sostenible, un ambicioso objetivo de la UE que nació para revolucionar el modelo productivo

09 sep 2019 . Actualizado a las 13:25 h.

Galicia renquea en la transición de la economía lineal a la circular. La primera se basa en tres acciones: producir, consumir y tirar, y está agotando los recursos naturales. La segunda quiere revisar el modelo productivo y se centra en reducir, reciclar y reutilizar. No es una quimera, es un objetivo firme de la Unión Europea que ha puesto en marcha 54 medidas que revolucionan la gestión de los recursos, la industria, la economía y el empleo.

A Galicia no le va mal del todo en la primera de las tres acciones escritas en el catecismo de la economía circular, porque genera menos residuos que el resto de España: 408 kilos de basura al año frente a los 478 de media estatal. Pero cojea en el reciclaje. La UE plantea recuperar el 55 % de los residuos en el 2025 y hasta el 65 % en el 2035, muy por encima de la media actual en España, que está en el 35 %. El reciclaje en Galicia está incluso por debajo de esa cifra y flojea en la recuperación de la basura que genera. La Xunta, en el proyecto de ley de residuos y suelos contaminados, se plantea aumentar en un 15 % la reducción de residuos entre el 2020 y el 2025, y rebajar en un 30 % el desperdicio de alimentos de aquí a seis años.

Pero hay datos positivos y proyectos esperanzadores en los que la provincia de A Coruña tiene mucho que decir, sobre todo en la tercera acción clave en la economía circular: la reutilización. Echando mano de las ayudas millonarias que la Comisión Europea destina a la consecución de las 54 medidas planteadas -son, en total, más de 150.000 millones de euros- concellos, empresas, universidades y grupos de investigación de la provincia han puesto en marcha proyectos ambiciosos que dan la razón a quienes defienden que la economía circular no es solo la única alternativa para salvar al mundo, sino también una oportunidad laboral.