Dávana, una familia que cose unida

Iris ha creado una empresa junto a su pareja y sus suegros, todos diseñan camisetas, mochilas o coleteros y hasta se encargan de las ventas en ferias

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Ferrol

Fue durante una jornada familiar. La ferrolana Iris Cabezas Armada contó en alto una idea que a la vez era un deseo: crear una colección de cosas bonitas que se necesitan a diario y que no siempre se encuentran. Harían coleteros, camisetas para hombre con más espíritu que las creadas en serie, mochilas, capazos... Y justo cuando estaba a punto de abandonar la fantasía su suegro dio un paso adelante: «Como le gusta mucho coser a máquina, le preguntó qué podían hacer y se puso a coser allí mismo. Así comenzamos, casi como un entretenimiento», relata Eugenia Quintana, la suegra de Iris, que está encantada con un proyecto en el que colabora toda la familia.

«Se llama Dávana, porque significa regalo en letón, buscábamos una palabra que sonase bien y tuviese significado», explica Iris, que ha estudiado imagen y a la que le encanta el diseño sencillo, pero con significado. Algo que se puede comprobar en la página web (www.davana.es), donde la imagen se cuida tanto como los mensajes. Con las primeras prendas acudieron una feria hace poco más de un año y desde entonces el buen ritmo de las ventas ha ido impulsando nuevos diseños. «Una vez teníamos casi por casualidad uno de los adornos en el bolsillo de la camiseta y llegó un chico y nos dijo que lo quería así, que le encantaba», cuenta sobre el nacimiento de una línea de camisetas masculinas que también sirven para ellas.

Ropa unisex

«La ropa es tanto para chicos, como para chicas, hace poco teníamos una sudadera rosa con un gran estampado y llegó un chico y se enamoró de ella, pero es que la verdad es que quedaba muy bien», explicaba Eugenia la semana pasada en el puesto que montaron en la feria de los Maios de Canido. Allí también ofrecieron una línea de productos solidarios con una protectora (El hogar de Bilbur) con la que colaboran y que les ha inspirado muchos complementos con la imagen de perritos. En las ventas al aire libre pueden charlar con los clientes y apuntar sacar muchas inspiraciones o tomar nota de los apuntes que les van dando, pero también cuentan una venta a distancia personalizada en la que se puede consultar de todo a través del whatsapp. Desperdician muy poca tela, porque con los retales hasta hacen colgadores para gafas, entre otras cosas. «Usamos algodones buenos y telas de calidad», apunta Eugenia, que siempre acompaña a Iris con las ventas, mientras sus dos consortes (Carlos y Jesús Romero) se encargan más de la fabricación, aunque todos cosen y colaboran en casi todo. Incluso en llevar ellos mismos las prendas a las dos tiendas físicas en las que exponen y venden: una es Pisando charcos, en la calle Galiano, y otra, la concept store Cardume de Concepción Arenal.

Los productos de Dávana se cosen en Ferrol y aún así tienen unos precios económicos. Las camisetas rondan los 15 euros y por tres hay coleteros o corbateros para anudarse al pelo. 

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