Galicia afrontó la situación inédita de tener tres tramos ferroviarios cortados

Los derrumbes afectaron a cerca de veinte trenes, con transbordos o desvíos


redacción, monforte / la voz

Tres tramos ferroviarios cortados. Este es el inédito balance del mal tiempo sobre la red gallega que, en cierta medida, también evidencia las lagunas en materia de mantenimiento de taludes que vienen denunciando los maquinistas en los últimos años. Dos de estos cortes (entre Tui y Valença y entre Ourense y Monforte) se restablecieron ayer por la tarde. La otra interrupción, en la línea entre Ourense y Vigo por el Miño -que en realidad es la misma que parte de Monforte, según la nomenclatura del ADIF- se produjo por otro deslizamiento de tierras el pasado día 12 y la normalidad no se restablecerá hasta la próxima semana. En total, estos cortes afectaron a una veintena de trenes.

La vía de Ourense a Monforte estuvo cerrada aproximadamente entre las doce y cuarto de la madrugada y las seis de la tarde de ayer debido al descarrilamiento de la máquina del tren hotel 825 de Pontevedra a Madrid-Chamartín, que chocó contra un montón de piedras y tierra que cayó sobre la vía a causa de un derrumbe en la ladera de un monte, en el municipio lucense de Pantón.

Durante la jornada, los operarios del ADIF trabajaron para devolver la máquina a la vía y para despejar los raíles de piedras y tierra. La operación se vio dificultada por los problemas de acceso al lugar donde se registró el accidente. En este tramo, la vía férrea discurre por la margen derecha del Sil a lo largo de una estrecha garganta, entre laderas muy empinadas. Mientras tanto, Renfe estableció un plan alternativo de transporte para los trenes que circulan por esta línea, de forma que los pasajeros realizaron parte del trayecto por carretera.

En el momento del suceso, el tren transportaba a cincuenta personas, de las que 47 eran pasajeros. Los vagones no llegaron a salirse de la vía y ninguno de los ocupantes del convoy resultó herido. El tren acababa de pasar por el apeadero de Os Peares - en el municipio ourensano de A Peroxa- y se acercaba al de San Pedro de Sil, en Pantón.

La suspensión que afectó, también a causa de un desprendimiento, a la línea Valença-Tui se produjo a partir de las 11.12 horas y se solucionó a partir de las 16.19, interrumpiendo el itinerario de dos trenes.

Un corte se mantendrá

De todos los problemas que han trastocado la circulación normal de los trenes en Galicia, el más grave es el que afecta a la conocida como línea del Miño, entre Ourense y Vigo, y que afecta de promedio a una decena de trenes diarios, que deben sufrir transbordos por carretera o desvíos por la línea de alta velocidad Santiago-Ourense. El derrumbe que interrumpió la circulación entre Arbo y Frieira el pasado día 12 aún no se ha solucionado y no la hará hasta la semana próxima.

El propio alcalde de Vigo, Abel Caballero, aseguró ayer que esta situación está dañando la actividad turística ante las festividades de Semana Santa. Caballero mostró su «enorme preocupación» por la situación de la línea directa entre Madrid y Vigo, que cree que ya está afectando a las reservas turísticas de la ciudad.

El ADIF, por su parte, asegura que está trabajando intensamente para restablecer el tráfico ferroviario, pero las «adversas condiciones meteorológicas» y el «difícil acceso» a la zona complican el objetivo. El administrador ferroviario llegó incluso a hacer estudios topográficos y geológicos para buscar la mejor solución al problema, y se ha optado por un muro-escollera, formado por bloques de granito, «que permita la reconstrucción del terraplén afectado». Después se llevarán a cabo obras para el restablecimiento de la geometría de la vía, que se deformó debido a la avalancha de tierra y piedras, agravada por el efecto de los incendios de octubre.

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