«Siempre quise seguir en el deporte»

El doctor ferrolano, futbolista aficionado en los 90, destaca el mérito del club de A Mariña

El facultativo ferrolano, con parte del instrumental que lleva a los partidos.
El facultativo ferrolano, con parte del instrumental que lleva a los partidos.

Ferrol / La Voz

Su afición al deporte y su trabajo en el Hospital da Costa de Burela terminaron llevando al ferrolano Javier Fernández Couce de vuelta al fútbol. Había jugado en distintos equipos a nivel aficionado hasta que el traumatólogo José López, antiguo compañero de estudios, le propuso convertirse en el médico del Burela, hoy el mejor equipo de Galicia. Aquello sucedió en la liga 2006/07 y hoy continúa a pie de pista asistiendo al conjunto más humilde de toda la Primera División. -Se especializó en medicina de familia, pero está en pista. -Creo que en la pista no importa tanto que haya un traumatólogo porque en ese momento no va a curar al jugador, sino que debe valorar la situación. En ese sentido, es interesante alguien que sepa de emergencias para evaluar una posible situación de riesgo y si el jugador puede o no puede seguir por un golpe en el pecho, una pérdida de conocimiento... Luego añadí a mi formación un posgrado en Alimentación y Farmacología de Alto Rendimiento y Suplementación Deportiva para poder ayudar más al club, aunque ya tiene dietista, preparadores físicos, podólogo, fisioterapeuta... -No debió ser difícil convencerlo para involucrarse en un equipo profesional. -Dije que sí en 30 segundos. Primero empecé ayudando algo en los partidos y luego me pidieron más colaboración. Antes, cuando el trabajo me lo permitía, acompañaba al equipo en los desplazamientos, y me encantaba, pero ya llevo dos años sin ir fuera por que no tengo tiempo. -¿Qué es lo más gratificante de ser médico de un equipo profesional? -Siempre quise seguir en el deporte. Cuando era más joven, decía que yo solo podía terminar siendo médico o futbolista. Así que como para futbolista no di, terminé de médico (ríe). En un equipo como este, aprendes muchísimo y conoces gente. Tuve mucha suerte por el gran grupo humano del club. -¿Se ha enfrentado a alguna situación delicada en partido? -Tuvimos una única situación de riesgo hace dos años porque un chico llevó un golpe en el pecho con una complicación respiratoria y lo ingresamos en la uci del hospital. Luego hay muchas lesiones aparatosas que quedan en lesión deportiva sin riesgo vital. El fútbol sala propicia mucho contacto por los balones largos y el espacio reducido. Lo que más me preocupa son los golpes en la cabeza. En los 10 últimos años en España murieron dos personas por dos traumatismos craneales por jugadas de balón largo. Es la acción que más miedo me da, con el atacante de espaldas y la salida del portero. -¿Es el deportista un paciente diferente, siempre le duele algo? -Todos los pacientes son iguales. El deportista está más preocupado porque su herramienta de trabajo es su cuerpo y, si tiene una molestia, lo que peor lleva es no saber lo que le pasa. En esos casos, pregunta de forma insistente para conocer el remedio y el plazo de recuperación. Porque el deportista siempre quiere estar bien para el día siguiente. Son profesionales, y en algunos casos llegan a callarse algunas molestias porque quieren ayudar al equipo. -Lleva una década en A Mariña. ¿No volverá ya a Ferrol? -Nunca se sabe. Esta profesión es cambiante. Mi novia es de aquí y me encuentro muy bien porque la gente de Burela es increíble y me acogieron como uno más. -Burela resiste en la élite frente a grandes ciudades. ¿Por qué? -Es un fenómeno curioso. Somos un sitio muy pequeño, pero tenemos mil socios y mucha gente implicada, con la directiva al 120%. El pabellón se llena siempre y se trabaja muy bien la cantera con chicos en las selecciones gallegas. Pero sí, parece impensable. -Las interrupciones ralentizan el juego. ¿Entiende echar el balón fuera por una contusión? -¿Quién valora eso? ¿Quién sabe realmente lo que pasa? En el deporte hay mucha picaresca. La peor frase: el fútbol es un deporte de pillos. Tengo discusiones con árbitros porque alguno se deja llevar por la grada y cree que un jugador pierde tiempo. Pero el fútbol sala se juega a tiempo parado. Prefiero que el árbitro pare, y punto. A veces, si pienso como jugador, yo tampoco pararía, pero hay que tener cuidado por que hay muchas situaciones en las que uno necesita la ayuda de un contrario o un compañero. La solución es sencilla: si el árbitro para el juego, ya no tienen que tirar el balón fuera los equipos. FUERA DE LA PISTA javier fernández couce médico del burela de fútbol sala Ferrol, 1973 Jugó al fútbol en Os Amigos hasta juveniles, pasó por el Vista Alegre durante su etapa en Santiago y militó también en el Arzúa, en el Piñeiros y en O Val. Estudió Medicina en Santiago, completó el MIR de medicina de familia en Burela y comenzó a trabajar como médico de urgencias en A Mariña. Médico del CD Burela FS.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos

«Siempre quise seguir en el deporte»