Navantia no aclara sus planes para Fene tras la caída del veto

Beatriz García Couce
beatriz couce FERROL / LA VOZ

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El astillero de Fene, en la imagen, carece de ocupación desde el pasado verano.
El astillero de Fene, en la imagen, carece de ocupación desde el pasado verano. ángel manso

La factoría tiene nueve meses de parón y desconoce su futuro

16 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, aseguró en su última visita a los astilleros de la ría que por nueve meses que restan para el fin de la vigencia del veto que impide al astillero de Fene fabricar buques civiles no iba a poner en riesgo su viabilidad haciéndole partícipe de la obra del buque flotel para Pemex. Esa renuncia a gestionar la caída del veto antes del 31 de diciembre de este año evidencia el presente que le espera a la factoría, con todo este ejercicio por delante inactiva. Sin embargo, el futuro de la planta sigue siendo una incógnita.

La empresa pública no ha explicado a su plantilla cuáles son los planes que maneja para la antigua Astano una vez que esté libre de todas las limitaciones. «Le preguntamos al presidente y da la callada por respuesta», asegura Jorge Prieto, presidente del comité de empresa de la factoría de Perlío. Tampoco se ha anunciado ningún plan para la dotación tecnológica que pudiese augurar la especialización o el camino por el que puede adentrarse la planta.

No obstante, Prieto sostiene que en estos momentos de parón se están llevando a cabo tareas de mantenimiento de unas instalaciones que, en todo caso, considera preparadas para acometer de inmediato cualquier proyecto. «Hoy mismo estaríamos en condiciones de afrontar cualquier obra», afirmó Prieto. Hay que recordar que hasta el pasado verano, aunque con un elevado grado de infrautilización de sus instalaciones, la planta de Perlío ha acometido la fabricación de parte de las contratos militares adjudicados a la ría, como los megabuques para Australia, y en último lugar, módulos para los destructores que se construyen en ese mismo país.

En los últimos años, Navantia ha situado a la planta de Fene, igual que a la de Puerto Real, en el centro de un área de negocio en el que tiene puestas muchas expectativas: la eólica marina. De hecho, la idoneidad de sus instalaciones, con grandes superficies tanto al aire libre como talleres y la grúa pórtico para el movimiento de los componentes para este mercado, es una de las bazas con las que cuenta la antigua Astano para adentrarse en este sector.

Navantia aspira a convertirse en suministrador de Iberdrola en un macroproyecto de eólica marina que va a desarrollar en Alemania. Sin embargo, la eléctrica aún no ha tomado la decisión oficial de acometer este gran parque, aunque las previsiones apuntan a que podría hacerlo en breve.

Tampoco se sabe si recuperará la especialización en el segmento de las plataformas marinas, que abandonó en el 2003.

Los trabajadores sostienen que las instalaciones están listas para acometer obras