El «Príncipe de Asturias» costará unos 500.000 euros

Andrés Vellón Graña
andrés vellón FERROL / LA VOZ

FERROL

El desarme definitivo empezará el día 13 y se prevé subastar en el 2014

28 nov 2013 . Actualizado a las 12:48 h.

Las horas del antiguo portaviones Príncipe de Asturias están contadas. Tal y como adelantó La Voz el pasado 12 de septiembre, en aquellas fechas la Armada ya había dado por perdida la venta del barco a alguna otra Marina y se fijaba el mes de diciembre para su desarme definitivo, ya que todavía quedan a bordo algunas piezas de valor o reutilizables para ser mostradas a las delegaciones comerciales que se pudiesen interesar por el barco.

Ahora ha trascendido, según diferentes fuentes consultadas al respecto, que esta operación comenzará a partir del día 13. Está previsto, además, que los pliegos para la subasta del barco como chatarra se elaboren con la suficiente celeridad como para que se pueda vender en el transcurso del próximo ejercicio.

La tasación

¿Cuánto costará? Aunque por el momento no hay ninguna cifra oficial al respecto, siempre según las mismas fuentes su precio de partida podría rondar los 500.000 euros.

A pesar de que la cantidad pueda parecer escasa dadas las dimensiones del buque, cabe recordar que su comercialización será para la conversión en chatarra, no para que continúe funcionando como un barco militar.

Además, los últimos precedentes en este terreno por parte de la Marina avalan que se pueda fijar un precio de esas características. Cabe recordar que el precio de salida marcado para la subasta de la fragata Baleares es de 350.000 euros.

Los patrulleros Marola, Bergantín y Mouro, los tres de la clase Anaga, fueron despachados como un lote único por poco más de 85.000 euros.

Aunque, hasta la fecha, la subasta de unidades de la Marina de baja tanto en Ferrol como en Rota se caracterizaba por su lentitud ahora, sin embargo, dada la delicada situación de las arcas públicas y de los presupuestos del Ministerio de Defensa, se están tratando de agilizar para, al menos, desprenderse de material ya inútil y lograr algunos ingresos.

De este modo, todo apunta a que en breve algún otro de los barcos de baja dependientes del Arsenal de Ferrol puedan ser también comercializados como chatarra.