Redescubriendo el teatro Jofre

El Concello estrena los recorridos guiados por los espacios culturales


ferrol / la voz

El Coliseo de Ferrol, El Teatro o simplemente el Jofre. El edificio decimonónico más importante de Ferrol desvela al público sus nombres, secretos y recovecos. El teatro a la italiana de la ciudad, abierto al público en 1892, y que tantas variaciones sufrió a lo largo de su historia, se descubrió en sesenta minutos a los cuatro visitantes que estrenaron ayer el programa municipal Pensando en VOS (Ver, oír, sentir), que propone recorridos guiados por los grandes espacios culturales ferrolanos. De la mano de su experta guía, Victoria Antón, los participantes descubrieron que el teatro nació por la demanda de ocio de la creciente burguesía ligada al Arsenal. O que el edificio sirvió para dignificar el descampado adonde salían a descansar los trabajadores. Casi medio siglo se tardó en reunir el dinero necesario, en una iniciativa promovida por el Cabildo del Hospital de Caridad.

Pero el teatro es bien distinto del que entonces se concibió. Por el medio discurrieron grandes modificaciones, tanto en la fachada como en el interior. Y también de usos. En su época más floreciente trabajaban en él unas 40 personas. En el teatro llegaron a celebrarse bodas, banquetes, reuniones sociales de todo tipo, actos políticos... Además de zarzuelas, óperas y todo tipo de espectáculos, y su conversión en cine, en 1947.

Hitos arquitectónicos e históricos al margen, lo que verdaderamente sorprendió a los primeros visitantes fue la posibilidad de pasearse por la terraza y admirar la ecléctica fachada construida por el arquitecto Rodolfo Ucha. O de asomarse al mirador que ocupa toda la fachada sur, con privilegiadas vistas al Arsenal. O comprobar la austeridad de sus camerinos.

Una sala de ensayos sin uso

Pero la mayor sorpresa aguardaba bajo cubierta: un gran espacio con cerchas metálicas bajo el que se distribuye una flamante sala de ensayos, prácticamente sin uso. Sobre todo, porque no está garantizado que resista el peso de un número muy elevado de personas. En su día sirvió como lugar donde se pintaban telones y carteles anunciadores de espectáculos. Una decena de esos viejos telones decorados se almacenan en el Torrente Ballester. Desde el Paraíso, las mejores vistas de un teatro construido siguiendo el ejemplo de La Scala de Milán.

Entre la comitiva, un hombre que trabajó durante veinte años en el teatro recordaba lo que había en cada sitio... y lo que ya no está. Y rememoraba aquellas veladas en las que Lina Morgan o Lola Flores llenaban el teatro y hacían que prácticamente viniese abajo. La última rehabilitación del Jofre, la emprendida por Rafael Baltar en el 2001 y concluida en el 2005, dejó el aforo actual en 556 personas, pero su capacidad superó los de 800 espectadores.

Foto de familia para inmortalizar la primera ruta por el Jofre y los visitantes se despiden con la curiosidad satisfecha... Hasta hoy. Próxima parada: esta mañana en el Torrente Ballester.

ver, oír, sentir la visita permite conocer curiosidades y lugares inaccesibles al público

Actualmente, el teatro Jofre y el Centro Cultural Torrente Ballester. En el futuro se extenderá al Concello y el auditorio.

Comienzo, a las 11.00 horas. Duración aproximada de una hora. La siguiente visita del programa es hoy, al Centro Cultural Torrente Ballester.

Los interesados en participar deben inscribirse en el correo electrónico cultura@ferrol.es o llamando al 981 944 180. Es totalmente gratis.

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