Navantia no puede acceder ahora a la reparación de grandes gaseros

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL

FERROL

El tamaño de sus diques le impiden trabajar en los nuevos metaneros

07 abr 2011 . Actualizado a las 12:26 h.

Navantia Fene-Ferrol cerró el 2010 por segundo año consecutivo como líder mundial en la reparación de barcos gaseros, con obras en casi una treintena de buques de este tipo. Es el fruto del esfuerzo realizado desde hace más de una década por consolidarse en este exigente mercado que solo atienden una decena de factorías a nivel internacional. Sin embargo, pese a su buen posicionamiento, la limitación de sus instalaciones pueden hacer variar su posicionamiento en este sector. De hecho, la división de la ría, que cuenta con muelles y diques tanto en Fene como en Ferrol, ya se ha quedado excluida del mercado de los grandes gaseros, cuyas dimensiones son mayores que el dique más grande de la antigua Bazán.

En estos momentos, la flota mundial de los metaneros está compuesta, según las publicaciones sectoriales, por alrededor de 350 barcos, al menos 40 de los cuales tienen más de 200.000 metros cúbicos de capacidad de almacenamiento y transporte de gas, lo que supone casi el 12% del total. Estos últimos están ya fuera del alcance de la unidad de negocio ferrolana, por cuanto tienen más de 49 metros de manga (ancho), la cifra límite que, según explicaron fuentes sindicales, pueden tener los navíos que quieran acceder al mayor dique de Navantia.

Estas mismas fuentes precisaron que nada impedirá a la división captar contratos para los grandes gaseros que no necesiten realizar trabajos en el dique, aunque admitieron que la mayoría de las obras de metaneros que entran a la ría efectúan obras en este tipo de instalaciones.

Hay que reseñar también que la mayoría de los nuevos gaseros que se están fabricando en el mundo tienen ya grandes dimensiones, por lo que, a medio plazo, irá creciendo la cuota de mercado a la que no podrá acceder Navantia, que en los últimos años ha tenido que rechazar pedidos de este tipo de navíos por sus limitaciones.

Compra de un nuevo dique

La compra de un nuevo dique flotante de grandes dimensiones para poder acceder a nuevos mercados es una demanda que plantearon políticos de distinto signo ?en concreto los anteriores conselleiros de Industria del PP y del BNG, Juan Rodríguez Yuste y Fernando Blanco, respectivamente? así como las distintas organizaciones sindicales con presencia en los astilleros públicos. No obstante, hasta el momento, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha negado la ejecución de esa mejora. En los momentos de vacas gordas en los astilleros públicos, el presidente de la corporación, Enrique Martínez Robles, llegó a asegurar en el Congreso que descartaba esa medida «porque Navantia considera que cubrir este dique no le proporciona una mayor capacidad». Posteriormente, cuando se impusieron restricciones económicas, otros responsables gubernamentales apelaron a la necesidad de priorizar las inversiones.

Plan cuantificado

La Xunta había cifrado en 90 millones el coste de mejorar las instalaciones de Reparaciones en la ría y en la compra de un nuevo dique flotante. Uno de dimensiones 54 por 370 metros ronda actualmente ese importe.

El último plan de inversiones aprobado por Navantia para la división ferrolana no contempla ese gasto. La unidad de negocio reparó el pasado año 68 barcos mercantes, y casi la mitad fueron gaseros.