El inicio del curso complica todavía más la circulación en las carreteras de Castilla y Catabois
FERROL
El curso escolar se inició ayer con las obras de las carreteras de Castilla y Catabois muy cerca de media decena de colegios, lo que complicó todavía más la situación del tráfico por estas dos vías de acceso a la ciudad. Las retenciones fueron constantes durante la mañana, haciendo llegar a más de un alumno con retraso ya el primer día. El estacionamiento en doble fila de aquellos padres que cogieron el coche para acercar a los escolares a los centros causó más incomodidades entre los conductores que de costumbre. A golpe de claxon se abrían paso los vehículos en las inmediaciones de los centros de Ponzos, Sagrado Corazón y Juan de Lángara, así como en la Escuela Infantil de Catabois que lleva ya unos días en activo. Por edades fueron llegando los alumnos desde primera hora de la mañana. Los más madrugadores coincidieron en la carretera con el atasco del inicio de la jornada laboral mientras que a la salida la situación volvió a repetirse coincidiendo con el fin de esta y el inicio del fin de semana. Dispositivo especial A pesar de que durante el día de ayer los escolares tomaron el primer contacto con el nuevo curso, no será hasta el lunes cuando los horarios coincidan en la mayoría de estos centros y las retenciones de tráfico supongan molestias todavía mayores. Para tratar de aliviar los problemas de circulación en estas dos vías, el Concello pondrá en marcha a partir de la semana que viene un dispositivo especial similar al de años anteriores pero que aumentará la vigilancia policial en las zonas en las que se prevé que se produzcan más embotellamientos. Tal y como han anunciado fuentes municipales se prestará especial atención a las zonas en las que los obstáculos de las obras enmarañen el tráfico y, en concreto, el paso de autobuses escolares. Los dos principales ejes de vertebración de la ciudad llevan meses levantados, aunque fue durante el verano cuando los operarios avanzaron hacia los tramos más céntricos y a la vez más frecuentados por el tráfico, lo que está complicando aún más la circulación.