Una sinfonía de «pitos» en la ría

Francisco Varela

FERROL

Hasta mediados de los años 70, un coro de sirenas rompía el silencio de la ciudad avisando a los trabajadores de que era la hora de ir al tajo

03 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hasta mediados de los años 70 del pasado siglo, un entramado de empresas ocupaba todo el entorno portuario de Ferrol: la factoría bacaladera de Pysbe, la fábrica de lápices Hispania, la moderna -para entonces- planta de elaboración de puertas Peninsular Maderera de A Malata, y otras que en conjunto empleaba a tanta gente como la propia Bazán. Cada mañana, una sinfonía de sirenas ( pitos , en el lenguaje popular) llamando a los trabajadores al tajo rompía el silencio de la ría. Ferrol Vello se convertía en un verdadero hormiguero de personas que llegaban en las lanchas de pasaje de Mugardos, San Felipe, O Seixo, A Graña... La crisis económica que acompañó la Transición y la apertura comercial de las fronteras acabaron con un modelo de producción proteccionista y de un mercado cautivo.

Los niños de Ferrol Vello, Canido, Esteiro y de todo el entorno del ría esperaban la llegada de los buques bacaladeros de Pysbe, procedentes de Terranova, porque los marineros traían chicle americano para sus hijos. Y los escasos menús familiares introducían guisados de cabezas de bacalao: una fiesta que se convertía en tragedia cuando llegaba la hora de la partida.

Capital vasco

Pesquerías y Secaderos de Bacalao de España (Pysbe) nació en Pasajes en 1919 para distribuir bacalao seco. Ello permitía su comercialización en todo el interior de España sin una red de frío. Pero la factoría de Ferrol no se inauguraría hasta 1945, tras la de Pasajes, en una concesión portuaria de 15.000 metros cuadrados. Más de 300 personas componían su plantilla de tierra, la mayoría mujeres. Era una planta con diseño racionalista, con sistemas de frío artificial y enormes túneles de secado. Unas 9.000 toneladas de bacalao se desembarcaban cada año en los muelles ferrolanos. Sus bacaladeros llevaban siempre nombre de vientos: Alisio, Ábrego, Solano, Mareiro, Cierzo. ..

Pysbe competía con Pebsa, con base en A Coruña. En Terranova, cuando las aguas eran libres, faenaban portugueses, rusos, canadienses. No es extraño que a partir de 1955 comenzaran los problemas de sobreexplotación de los caladeros, por ello a partir de 1965, un convenio internacional comenzó a imponer medidas reguladoras. Pysbe fracasó en un intento de diversificar sus capturas incorporando modernos atuneros congeladores a su flota. Otros grupos pesqueros, como el moderno Pescanova, le ganaban la partida en este terreno. La bacaladera vasco-ferrolana construyó dos atuneros con casco de acero, pero no resultó. En 1973, el consejo de administración presentó su dimisión y fue la antesala del cierre. La empresa presentó poco después un expediente de regulación de empleo para 230 trabajadores.

La conflictividad

Enrique Sanfiz y Enrique Barrera, que investigaron parte de la conflictividad surgida en la empresa, recuerdan que en 1967 había habido manifestaciones, con gran participación de la mano de obra femenina. Hubo concentraciones en la plaza de Armas y ante el edificio de los sindicatos franquistas, en el Cantón. Fue entonces cuando Gelines Rivera fue detenida por primera vez. Estos conflictos comenzaron a aparecer en las páginas de este periódico. La Voz de Galicia del 14 de abril de 1967 informaba de que los participantes en una manifestación de Pysbe «fueron dispersados por la policía, resultado, ocho heridos». Nunca recuperaría su pujanza.

La factoría dejó de funcionar definitivamente poco después de 1975.