25 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.
Lo más llamativo ha sido el resultado del trabajo de los alumnos de ESO, de 12 a 14 años, que fabricaron varios juguetes que funcionan con energía solar. Un pequeño coche cuyas ruedas empiezan a vibrar, como inquietas, en cuanto se sale con él al patio soleado. Al colocarlo en el suelo, echa a andar, empujado por los rayos del sol. Enseguida, los pequeños se agachan -el coche cabe en la palma de la mano-, entusiasmados, para verlo más de cerca. Además del cochecito, los mayores de la ESO construyeron un avión que realmente no vuela, pero cuyas aspas giran con la fuerza del sol, entre otros juguetes.