Remitió la comunicación oficial el miércoles al ministerio por deudas del 2002 del astillero La finca requisada, que se escriturará la próxima semana, está en Esteiro y es además urbanizable
21 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.CASI 1.500 METROS CUADRADOS. La finca embargada es la de la imagen, y está vacía. Ocupa en concreto 1.447,32 metros cuadrados y es propiedad del ministerio, aunque no está adscrita a la defensa nacional. La administración local ferrolana acaba de marcar un punto de inflexión en su pugna para lograr que el Ministerio de Defensa abone impuestos a la hacienda municipal. La actuación tiene todos los visos de resultar además definitiva: el embargo de bienes del departamento castrense en compensación por el impago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) del astillero de Navantia en la ciudad. Ese paso lo acaba de dar esta misma semana amparándose en cuatro recursos legales, desde la ley de haciendas locales hasta uno hipotecario. Y así, el miércoles remitió una comunicación a la sede del ministerio en Madrid dando cuenta de la incautación de una finca en el barrio de Esteiro, en la confluencia de las avenidas de Vigo y Esteiro, cerca del campus. Es la primera vez que el Concello adopta una determinación así, que tiene carácter firme. No alivia, sin embargo, toda la deuda que mantiene el ministerio con la ciudad por ese impuesto, que supera los 2,1 millones. El embargo es únicamente por el recibo del año 2002, que asciende, con recargos, intereses y otros conceptos, a 473.183 euros. Un valor que, dicen los técnicos municipales, equivale al de esa finca. Está en un lugar muy significativo, libre de cargas, no adscrita a la Defensa nacional y además catalogada como suelo urbanizable; es decir, que se podría edificar. La parcela aún no está inscrita en el registro a nombre del Ayuntamiento de Ferrol. Los responsables de la hacienda local lo harán en cuanto tengan el acuse de recibo del ministerio a la circular remitida el miércoles a primera hora de la tarde a Madrid. La finalidad de ese espacio es aún hoy una incógnita. Antes de llegar a ese extremo, hubo varias reclamaciones por escrito y sentencias judiciales a favor del Concello tanto por la administración judicial local como por el Tribunal Superior de Xustiza en el cobro por impuestos que reclama la hacienda local para el período 2002-2006. El embargo ahora sólo satisfará el primer ejercicio, pero sienta un precedente muy notable. Y antes se produjo también otro movimiento: en marzo se solicitó por escrito al ministerio que abonara en el plazo de 10 días la cantidad pendiente. Pero no hubo respuesta alguna.