FÚTBOL / RACING
07 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Almohadas, películas de vídeo, barajas de naipes, periódicos, libros, transistores y hasta mini-discs acompañaron a la plantilla del Racing en el viaje de ayer a Eibar. Los jugadores, que esta temporada ya realizaron largos desplazamientos en autobús a Almendralejo, Badajoz o Jaén, repitieron el ritual de otras salidas, pertrechados de todo tipo de elementos para combatir el aburrimiento en las largas horas en la carretera. Durante las horas que no se recurre a la almohada para pegar alguna cabezadita tras el madrugón de rigor, las partidas de cartas en las mesas de la parte de atrás del autobús ocupan la mayor parte de las horas de viaje. Mientras, el televisor suele reproducir a través del vídeo alguna película exitosa. Entre los que prefieren leer, dentro los recurrentes periódicos, los de prensa deportiva acaparan la mayoría de las horas. Aunque la pasión por Internet y la informática también provoca la lectura de revistas especializadas, como Fran Nogueira o Aizkorreta. Entre los que escogen libros para intentar desconectar más de la actualidad futbolística, los gustos de la plantilla ferrolana son de lo más variado. Ken Follet, Benítez y Garzón Sanromán, traspasado en enero al Cartagonova, pasaba horas leyendo al comercial Ken Follet. Aizkorreta comparte gustos con el otro portero, De Navas, y ambos seguían hace unas semanas una colección de títulos del periodista J.J.Benítez, con los fenómenos paranormales y los extraterrestres como tema principal. El derecho enganchó hace tiempo al ahora lesionado Carlos Rivera, que entre partido y partido leía un manual de Fundamentos de derecho político. El mundo de la justicia despertó también el interés de Aira, que estos días leía Garzón, el hombre que veía amanecer, la biografía realizada por la periodista Pilar Urbano. Luis César es lector habitual de manuales de fútbol. «Aunque alguna traducción del francés es demasiado literal y pierde bastante», comentó hace poco.