Cuando el plástico se infiltra en la naturaleza

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

FAI GALICIA VERDE

Campaña de recogida de plásticos en la naturaleza dentro del proyecto ciudadano Libera
Campaña de recogida de plásticos en la naturaleza dentro del proyecto ciudadano Libera

La mayoría de los 407 millones de toneladas de polímeros que se producen al año acaban tirados

25 oct 2019 . Actualizado a las 12:02 h.

Una ballena muerta con 22 kilos de plástico en su estómago, tortugas y delfines moribundos después de haber ingerido ingentes cantidades de este material... Las imágenes impactantes de estos sucesos, cada vez más frecuentes, han calado en la opinión pública, que está empezando a tomar conciencia de los riesgos que supone el vertido indiscriminado de plásticos a los océanos, con consecuencias que aún están por determinar. Pero si la sensibilización sobre este aspecto va en aumento, aún no ocurre lo mismo con el efecto que la contaminación por este tipo de polímeros causa en el medio terrestre. O al menos así se revela en las campañas de recogida de residuos realizadas en la naturaleza en los dos últimos años dentro del proyecto Libera, impulsado por SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes.

La colaboración ciudadana auspiciada dentro de este programa ha permitido recolectar e identificar 109.000 residuos esparcidos en la naturaleza y que muestran una gran presencia de plásticos abandonados. Colillas, toallitas húmedas, envoltorios, botellas y bolsas son los desperdicios más comunes. Y en todos ellos el plástico es el elemento común.

Estos datos también se recogen en el documento científico elaborado por los expertos de Libera denominado El impacto del abandono de plástico en la naturaleza a nivel mundial. ¿Cuál es el escenario que dibuja el informe? Desde que el plástico se inventó hace 150 años, con el enorme avance que supuso, se ha pasado de una producción de 2,3 millones de toneladas en 1950 a 407 millones en el 2015. Actualmente, el 57 % de todo este material que se genera a nivel mundial acaba abandonado, lo que supone un grave problema para el medio ambiente.