¿Tus hábitos son responsables con el medio ambiente?

Propósitos para el 2019: los pequeños gestos que hacen más sostenible el día a día


Ni hay marcha atrás ni es un reto imposible. La sostenibilidad hace tiempo que dejó de ser una opción para convertirse en la asignatura pendiente de la sociedad del siglo XXI. Europa pone fecha y cifras al examen. Así que si eres de los que han decidido que este 2019 será el año en el que, por fin, saldarás cuentas pendientes con el medio ambiente, la economía circular -el planteamiento de un ciclo continuo frente al consumismo del usar y tirar- llama a tu puerta. Porque el 2020 ya no es una hoja perdida en el calendario y los hitos colectivos tampoco pueden fraguarse sin las necesarias aportaciones personales. De ahí que, en apenas unos meses, España tiene la exigente tarea de, como Estado Miembro de la Unión Europea, entrar en la nueva década con una tasa de reciclaje del 50 %, cuando no supera, según los datos oficiales, el 30 % actualmente. Pero es que el objetivo comunitario es mucho más ambicioso: en el 2025, todos los países estarán obligados a reciclar el 55 % de los residuos urbanos; el 60 % en el 2030 y el 65 % en el 2035.

En todas las acciones cotidianas

¿Por dónde empezar? Cualquiera de nuestras rutinas diarias tiene una alternativa sostenible. Desde lo más básico: comer y dormir. De hecho, la alimentación sostenible arrastra todo un segmento económico que empieza en el productor local y acaba en la mesa de alguien que compra su artículo y que deja el beneficio económico en su zona de influencia. Pero es que, además, esos productos son saludables y de mejor calidad que otros que viajan miles de kilómetros y pasan por cámaras. Y por supuesto, una alimentación apropiada es perfectamente compatible con no tirar la comida sobrante. Hay incontables recetas. Pruébalas. Resaborea.

La otra actividad absolutamente necesaria para todos, la de dormir, también puede ser aprovechada para generar beneficios medioambientales o, al menos, para no contribuir a la emisión de CO2 a la atmósfera. Pasa por la eficiencia de los hogares, apagar la calefacción y que un buen pijama haga su función. Algo estará en órsay si en pleno febrero se duerme a pierna suelta sin apenas ropa de cama. Porque lo recomendable es una temperatura ambiente de entre 15 y 17 grados, según los expertos. Así que ajustar el termostato a unos 20 grados, apagar la calefacción por la noche o cuando no hay nadie en casa es lo correcto. Ayuda a cuidar no solo el medio ambiente, también tu bolsillo.

Somos agua

Sí, en torno al 70 % de nuestro cuerpo es agua, uno de los recursos más preciados. ¿Por qué derrocharla? Pon fin a las duchas interminables (menos agua y menos energía) y cierra el grifo cuando cepilles los dientes. Hay además otras buenas costumbres, como poner a funcionar los electrodomésticos que usan agua (lavadora, lavavajillas) solo cuando estén a plena carga, o situar una papelera al lado del inodoro para depositar desechos. Son pequeños hábitos que acaban sumando un enorme ahorro de agua al cabo del año. Y, de nuevo, esa sostenibilidad redunda en más euros en tu mano.

Muévete

Obviamente, no todo el mundo puede prescindir del coche para subirse a una alternativa de movilidad sostenible. Pero en la medida de lo posible, hay ciertas acciones al alcance de la mayoría. A veces es cuestión de echar cálculos, porque, amén de ser a todas luces más saludable, caminar o pedalear hasta, por ejemplo, el trabajo, es más rápido y cómodo que conducir uno o dos kilómetros. Y mientras haces ejercicio reduces las emisiones. Del mismo modo que ocurre si se opta por compartir vehículo o por el transporte público. Un bus reduce la contaminación de 50 coches y evita atascos. ¿Sabes todo lo que puedes hacer por la movilidad sostenible?

¡Esa luz!

Aprovechar la luz natural al máximo y apagar las bombillas se olvida a menudo aunque supone un gran aporte al ahorro de energía en el hogar. Como también lo es la sustitución de las viejas bombillas por otras LED. Y como se ha mencionado con anterioridad, la temperatura interior en torno a 20 grados es la idónea en invierno. En verano, en caso de utilizar aire acondicionado, entre 24 y 26 grados.

Ojo con el consumo fantasma, generado principalmente por dispositivos con el conocido modo stand by, como los televisores, o los móviles enchufados a la red eléctrica toda la noche para recargar la batería. Según Endesa, ese gasto silencioso, que solo retumba al recibir la factura, supone, de media, entre un 7 y un 11 % del consumo de una casa.

La moda que viene

El consumo de moda imperante en la sociedad actual escapa de las máximas de la economía circular. Más ropa, más barata y a renovar cada temporada. Usar y tirar. Apremia ordenar todo ese flujo de materiales, abocados habitualmente al vertedero. Con el propósito de «tejer un futuro sostenible» surge la asociación Ecotextil, que estima en más de 900.000 las toneladas de ropa que acaban en la basura.

Pero las prendas, como los juguetes, pueden tener una segunda vida. Piensa en donarlas. Y a la hora de comprar ropa nueva, hay marcas y diseñadores que apuestan por la sostenibilidad ambiental y social.

La huella ecológica del ocio

Antes de planear unas vacaciones piensa en el turismo responsable. Comenzando por la huella ecológica del medio transporte. Según la Agencia Europea del Medio Ambiente, el que más emisiones de dióxido de carbono provoca es el avión, con 285 gramos de CO2 por pasajero y kilómetro. Un camión emite 158 gramos de dióxido de carbono, mientras que el coche provoca 104 gramos de CO2. La moto, en cambio, con un 1,2 pasajeros de media liberaría 72 gramos y el autobús, con un promedio de 12,7 viajeros, provocaría la emisión de 68 gramos de CO2. El tren es el que sale ganando, con solo 14 gramos de CO2. Un tren de ocho vagones equivale al aforo de 15 autobuses y de 250 a mil coches.

Existen además agencias de turismo responsable que ofrecen otra manera de viajar, con el foco en la naturaleza. Precisamente para preservar espacios naturales susceptibles de visitantes, el proyecto Libera abandera la lucha contra la «basuraleza». Puedes conocer aquí su actividad

Los residuos

Todas las pequeñas acciones sostenibles tendrán menor repercursión si falla el mecanismo principal, esto es, el reciclaje.

Comienza por la separación de residuos en cada hogar y crece día a día, especialmente en los compuestos orgánicos. Recuerda: envases al amarillo; papel y cartón, al azul; vidrio al iglú verde y orgánicos, al color que corresponda en tu localidad.

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