¿Tus hábitos son responsables con el medio ambiente?

FAI GALICIA VERDE

MARCOS MÍGUEZ

Propósitos para el 2019: los pequeños gestos que hacen más sostenible el día a día

30 may 2019 . Actualizado a las 15:20 h.

Ni hay marcha atrás ni es un reto imposible. La sostenibilidad hace tiempo que dejó de ser una opción para convertirse en la asignatura pendiente de la sociedad del siglo XXI. Europa pone fecha y cifras al examen. Así que si eres de los que han decidido que este 2019 será el año en el que, por fin, saldarás cuentas pendientes con el medio ambiente, la economía circular -el planteamiento de un ciclo continuo frente al consumismo del usar y tirar- llama a tu puerta. Porque el 2020 ya no es una hoja perdida en el calendario y los hitos colectivos tampoco pueden fraguarse sin las necesarias aportaciones personales. De ahí que, en apenas unos meses, España tiene la exigente tarea de, como Estado Miembro de la Unión Europea, entrar en la nueva década con una tasa de reciclaje del 50 %, cuando no supera, según los datos oficiales, el 30 % actualmente. Pero es que el objetivo comunitario es mucho más ambicioso: en el 2025, todos los países estarán obligados a reciclar el 55 % de los residuos urbanos; el 60 % en el 2030 y el 65 % en el 2035.

En todas las acciones cotidianas

¿Por dónde empezar? Cualquiera de nuestras rutinas diarias tiene una alternativa sostenible. Desde lo más básico: comer y dormir. De hecho, la alimentación sostenible arrastra todo un segmento económico que empieza en el productor local y acaba en la mesa de alguien que compra su artículo y que deja el beneficio económico en su zona de influencia. Pero es que, además, esos productos son saludables y de mejor calidad que otros que viajan miles de kilómetros y pasan por cámaras. Y por supuesto, una alimentación apropiada es perfectamente compatible con no tirar la comida sobrante. Hay incontables recetas. Pruébalas. Resaborea.

CARBONELL

La otra actividad absolutamente necesaria para todos, la de dormir, también puede ser aprovechada para generar beneficios medioambientales o, al menos, para no contribuir a la emisión de CO2 a la atmósfera. Pasa por la eficiencia de los hogares, apagar la calefacción y que un buen pijama haga su función. Algo estará en órsay si en pleno febrero se duerme a pierna suelta sin apenas ropa de cama. Porque lo recomendable es una temperatura ambiente de entre 15 y 17 grados, según los expertos. Así que ajustar el termostato a unos 20 grados, apagar la calefacción por la noche o cuando no hay nadie en casa es lo correcto. Ayuda a cuidar no solo el medio ambiente, también tu bolsillo.