­El arte de cazar, como nunca

Capcom no decepciona y consigue occidentalizar el estilo de juego sin perder la esencia de una saga que se ha ganado a pulso estar entre las más queridas y respetadas.


El año ha comenzado fuerte. Y bien. No siempre se puede decir, y más cuando en la actualidad los juegos de las grandes compañías han de ser analizados con lupa. Es cierto que Monster Hunter World (MHW) no es el típico triple A. De entrada, uno puede aventurar que es un gran juego, rozando la maestría; pero también cabe decir que no es un título para todo el mundo ni pretende serlo. ¿Por qué? Simplemente porque su estilo de juego, la manera en la que ha de vivirse, rompe un poco con la facilidad y la rapidez que reinan en el mercado. MHW hay que saborearlo poco a poco; es necesario tomárselo con calma, entrenar matando monstruos repetidas veces, recolectar piezas, convertirse en un verdadero cazador. Suena bien, pero muchos jugadores podrían aburrirse ante tal planteamiento. Una pena, porque dejarán sobre la estantería una auténtica joya.

Por el momento, el nuevo título de Capcom solo está disponible en PS4 y Xbox One. Saldrá para PC, pero la propia compañía ha decidido tomarse un tiempo para hacerlo como Dios manda, y no un simple port que empañe tal lanzamiento. Faltan unos meses para ello, por eso la comunidad consolera podrá sentirse por un tiempo privilegiada. Jugar a MHW lo es. O al menos es la sensación que transmite el poder vencer y cazar esas enormes criaturas que el juego propone. Escuchar el sobresaliente trabajo de doblaje al castellano y el notar que la tierra que el personaje pisa está viva, con sorpresas a cada paso.

Es un Monster Hunter puro. ¿Qué quiere decir eso? Un juego de acción con grandes elementos de rol y en el que los combates épicos estarán a la orden del día. Las recompensas girarán alrededor de materiales con los que forjar mejores armas y armaduras con las que derrotar a monstruos aún más grandes y poderosos. Esto es MHW, y uno ha de entenderlo desde el principio; porque realmente no hay mucho más. Por eso el aviso anterior de que quizá no guste a todo el mundo. No es un título profundo, con una historia abrumadora, con personajes carismáticos o héroes dispuestos a darlo todo. Aquí todo es cazar o ser cazado mediante un sistema divertido, adictivo y realmente trabajado.

Las posibilidades para las cacerías son muchas, la variedad de armas amplia y el motor gráfico uno de los mejores vividos en consola. ¿Uno de los juegos del año? Sin duda.

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