«Rocket League», frenesí en la Red

El juego de Psyonix cumple dos años. 33 millones de jugadores después, se puede afirmar que su frenética mezcla de automovilismo y fútbol es un rotundo éxito multijugador. En Navidad llegará a Nintendo Switch un título que, a su vez, podría convertirse en el primer videojuego con partidas cruzadas entre las distintas plataformas.

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Pocas veces una idea tan simple ha calado tan hondo en el mundo de los videojuegos. Es por ello que resulta complejo explicar el imparable éxito de Rocket League desde el momento de su lanzamiento en distintas plataformas. Su receta, basada en una poción que combina a partes iguales fútbol ?con el tiempo también se incorporaría, a través de extensiones descargables, el baloncesto? y automovilismo, es un rotundo éxito multijugador. La importancia de este título va más allá de sus mareantes cifras de descargas ?solo está disponible en versión digital?, ya que su inminente llegada a Nintendo Switch, la última de las grandes plataformas en la que todavía no estaba presente, ha reabierto el debate sobre el juego cruzado, es decir, la posibilidad de crear partidas multijugador en red entre distintas consolas y pecés.

La fórmula de Rocket League casa a la perfección con un tipo de usuario concreto y muy extendido: aquellos que dedican pocas horas a disfrutar del entretenimiento virtual y deciden optar por propuestas más básicas y breves, como son los juegos deportivos o de acción en primera persona. Solamente con enumerar las cifras que este juego de Psyonix ha logrado alcanzar cuando acaban de cumplirse dos años de su lanzamiento (fue el 7 de julio del 2015) uno se da cuenta de su rápida explosión. 33 millones de jugadores y más de un millón y medio de usuarios conectados a diario avalan esta innovadora propuesta.

¿Cuál es la clave del éxito de Rocket League? Fácil. Sus frenéticos partidos de 5 minutos en los que cada usuario controla un vehículo de radiocontrol. El escenario sería similar a un campo de fútbol cubierto con los bordes redondeados para permitir a los bólidos jugar con la gravedad a su antojo y poder alcanzar el esférico en cualquier posición. Porque hay una pelota y dos porterías. El objetivo, por tanto, no es otro que meter el balón en el arco contrario y sumar un mayor número de tantos al finalizar el encuentro. Los movimientos de los vehículos son los propios de un arcade de conducción, a los que hay que sumar la posibilidad de accionar un turbo de potencia muy útil al que accederemos a través de numerosos ítems distribuidos por el terreno de juego. Este cóctel de géneros y posibilidades da como resultado un sinfín de jugadas espectaculares y desternillantes a partes iguales. Colisiones múltiples, goles anotados tras elevarse hasta el techo, paradas antológicas cuando la pelota ya acariciaba la red…

Su simplicidad es su gran ventaja y su mayor hándicap. Rocket League es idóneo para una clase de jugador acostumbrado al frenesí de rápidas partidas online, pero se queda corto para el usuario que busca una mayor inmersión. Sus partidas rápidas y algún que otro evento especial son todo lo que puede ofrecer este título. Sin embargo, desde Psyonix, conocedores de las limitaciones de su creación, han ido surtiendo al título de innumerables mejoras y actualizaciones desde su lanzamiento. La mayoría han sido complementos estéticos para los vehículos, como apariencias de personajes famosos ?por su segundo aniversario han regalado a los jugadores ítems de la popular serie de animación Rick y Morty?, pero también han surgido otras propuestas como la unión con la NBA, que dio como fruto la sustitución de las porterías por aros.

Paz entre consolas

La importancia de Rocket League en el panorama de los videojuegos actual va más allá de haber asentado un fenómeno arcade que, tras dos años, parece no agotarse. Desde Psyonix siempre han sido partidarios de que su obra pudiese ser disfrutada en todas las plataformas a través de partidas multijugador globales. Esto supondría que un usuario de Playstation 4 podría tener en el mismo equipo a otro de Xbox o PC.

A priori, esta idea no ha cuajado entre los ejecutivos de Sony, reacios a que sus jugadores pierdan la exclusividad de sus sistemas. Sí ha obtenido respuestas positivas desde Nintendo y Microsoft. La Gran N espera todavía el desembarco de Rocket League en Switch, por lo que todavía es prematuro saber cómo y cuándo se podría empezar a hablar de juego cruzado con otras consolas. Microsoft siempre se mostró partidaria, sobre todo apoyada en su hegemonía en los pecés y las supuestas facilidades para conectar este título con Xbox.

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