Las reglas de juego han cambiado

Sony y Microsoft han desvelado sus cartas. Las dos compañías han anunciado que ya están trabajando en nuevas consolas, tan solo dos años y medio después de que PlayStation 4 y Xbox One llegaran al mercado. ¿Se impone un cambio de modelo?


El presidente de Sony Interactive Entertainment, Andrew House, era el primero en confirmar que la compañía está trabajando en una PlayStation «de lujo». Conocida por los desarrolladores con el nombre en clave de Neo, la intención del gigante nipón es que la máquina conviva con la actual durante todo su ciclo de vida. «Todos los juegos serán compatibles con ambas consolas», afirmaba Andrew House en la entrevista, sin dar muchas más explicaciones. Con las especificaciones técnicas sobre la mesa, puede deducirse que los juegos en la nueva consola tendrán mejores gráficos -mayor resolución e incluso un reescalado a 4K- y mayor rendimiento -una tasa de frames por segundo más estable y más alta-, aunque para disfrutar de estos avances en los juegos antiguos será necesario que las desarrolladoras los actualicen con un parche. Sony no quiere pillarse los dedos y ha establecido una serie de reglas que, a priori, buscan no penalizar reproducir los juegos en la consola menos potente. La máquina podrá reproducir, además, contenidos multimedia en 4K y HDR -colores de alto rango dinámico que ofrecen un mayor contraste-, aunque en ninguno de los documentos que han dado lugar a las filtraciones se habla de cambios en la unidad de blu-ray.

Xbox One S, en cambio, sí contará con una unidad capaz de reproducir los nuevos discos de blu-ray UHD. Phil Spencer, máximo responsable de Xbox, se encargó de presentar esta nueva consola el pasado lunes en la conferencia que Microsoft organizó con motivo de la feria de videojuegos de Los Angeles. «Los juegos funcionarán exactamente igual que en Xbox One», ha explicado Spencer en una entrevista en Eurogamer. En este sentido, la gran novedad es que la máquina llamada a sustituir a la actual consola podrá reproducir juegos con HDR. Quizá lo más interesante de todo sea el precio, ya que se podrá adquirir a partir de los 299 euros en verano.

Pero fue otro anuncio de Spencer el que dejó a la audiencia con los dientes largos. Su nombre en clave es Project Scorpio y no llegará al mercado hasta finales de 2017. Calificada durante la conferencia como «la consola más potente jamás construida», dice el responsable de Xbox que es «el siguiente paso en nuestra visión sobre un futuro de los videojuegos más allá de las generaciones». Contará con una CPU de ocho núcleos y la GPU será capaz de mover 6 teraflops. ¿Qué van a hacer con toda esta potencia? Pues da la sensación de que ni ellos mismos lo saben.

Más allá de este mensaje oficial, se han ido filtrando detalles de lo que daría de sí esta PlayStation Neo. La CPU aumentaría su velocidad, pero sería la GPU (el chip que se encarga de mover las imágenes de la consola) la que experimentaría la mayor mejora. La memoria permanecería igual, aunque con un 24% más de ancho de banda.

Esta versión de la máquina, un 40% más pequeña que la actual, con la fuente de alimentación en el interior de la caja y de color blanco, también será capaz de reproducir contenidos multimedia en 4K y reescalar los juegos a mayores resoluciones.

Más allá de este mensaje oficial, se han ido filtrando detalles de lo que daría de sí esta PlayStation Neo. La CPU aumentaría su velocidad, pero sería la GPU (el chip que se encarga de mover las imágenes de la consola) la que experimentaría la mayor mejora. La memoria permanecería igual, aunque con un 24% más de ancho de banda.

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