Volkswagen Taigo: el navarro que desafía a los eléctricos

Por Javier Armesto

EXTRAVOZ ON

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El Volkswagen Taigo un coche de los de toda la vida, bueno, bonito, más barato que sus alternativas eléctricas y con un motor de gasolina que ofrece excelentes prestaciones y consumos. Y encima se fabrica en España.

11 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Después de mucho tiempo conduciendo coches cien por cien eléctricos, híbridos, PHEV o a gas, volver a subirme a un modelo que solo cuenta con versiones con motor de combustión ha sido una epifanía. De repente vuelven los recuerdos de lo que este tipo de movilidad, ahora denostada, ha supuesto: la creación de una industria global y el auge de un medio de transporte, el automóvil, que ha sido sinónimo de libertad para varias generaciones.

El Volkswagen Taigo se ofrece con dos motorizaciones de gasolina de 3 cilindros y 999 centímetros cúbicos que rinden 95 o 110 caballos, respectivamente. Nosotros hemos probado la más potente, que acelera de 0 a 100 en 10,4 segundos y consigue un consumo medio combinado de solo 5,4 litros a los 100 kilómetros. Esto le permitiría una autonomía teórica superior a los 700 kilómetros, cifra hoy por hoy inalcanzable para sus rivales movidos por baterías de iones de litio.

El Taigo es una pluma, pesa 1.242 kilos, y eso redunda en una gran agilidad que lo hacen muy práctico para el día a día, por ciudad o alrededores. Pero, a pesar de su longitud contenida —mide 4,26 metros—, cuenta con un amplio maletero que cubica 440 litros, por lo que también permite meter el equipaje de una familia para hacer viajes largos. La parte inferior tiene una bandeja que podemos colocar en dos posiciones, para maximizar el espacio o para crear una superficie plana cuando abatimos los respaldos de los asientos traseros. La amplitud de estas plazas se ha sacrificado un poco para conseguir una mayor capacidad de carga.

Nuestra unidad de prueba era la versión Life con cambio manual de cinco marchas, del que nos ha sorprendido el tacto exquisito de la palanca. En opción hay la caja automática DSG de 7 relaciones, toda una garantía de buen funcionamiento de la marca Volkswagen.

Los asientos son cómodos y sujetan bien lateralmente, y únicamente echamos en falta una mayor visibilidad por la luneta trasera. La culpa la tiene el diseño estilo fastback que tanto se ha puesto de moda, con un portón trasero muy inclinado que aporta dinamismo a la línea del Taigo.

Este SUV tiene una altura al suelo de 14,9 centímetros y unos ángulos interesantes de entrada, salida y ventral. No es un todoterreno, pero podemos meterlo por caminos y sus pasos de rueda con protecciones negras acentúan su imagen de inspiración campera, al igual que las barras en el techo.

Tecnológicamente es un coche avanzado, con control de crucero adaptativo, sistema de mantenimiento de carril, sensores de párking delanteros y traseros, aparcamiento asistido, detector de fatiga del conductor y compatible con Android Auto y Apple Car Play con conexión inalámbrica. El paquete Confort (790 euros) añade cámara de visión trasera, acceso y arranque sin llave y bandeja de carga inalámbrica para smartphone.

Disponible desde 24.275 euros, el Taigo se fabrica en la planta de Volkswagen en Landaben, en Pamplona (Navarra).