Citroën regresa al gran turismo

Por Juan Torrón

EXTRAVOZ ON

Adrien Cortesi

Citroën regresa al mundo de las berlinas y lo hace con el lanzamiento del C5 X. Fabricado en China, su carrocería esculpe sus líneas. Es una berlina, pero por altura parece un SUV y por su capacidad un familiar.

24 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Su diseño lo define la propia marca como original, y con el pretende competir en el mercado de las berlinas del segmento D. Sabiendo que en este momento este tipo de coches tiene poco tirón, la marca ha logrado unir lo mejor de cada segmento: el confort de la berlina, logrado por el amplio espacio del habitáculo, sus amortiguadores progresivos y su patentado diseño de asientos confortables; como SUV, ofrece toques exteriores como los pasos de rueda, una altura al suelo un poco más elevada y sobre todo su posición de conducción, que sitúa al conductor más arriba. Para conseguir esto se optó por montar llantas de 19 pulgadas y ya como familiar ofrece un portón que da acceso a un amplio maletero con más 545 litros de capacidad.

El nuevo Citroën C5 X mide 4,8 metros de largo y 1,8 metros de ancho, un buen tamaño para lograr un habitáculo que sorprende y mucho en sus plazas traseras.

Su aspecto exterior viene apadrinado por la firma luminosa en forma de V que ya estrenó el C4, tanto delante como detrás y que siempre resulta visible. Su carrocería viene muy marcada, con huecos en el capó y en la parte inferior de las puertas. Son líneas, según sus diseñadores, que hacen guiños a modelos anteriores como el CX, el GS o incluso el C5.