El precio de la libertad

EXTRAVOZ ON

ALBERTO LÓPEZ

19 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Si alguno pensaba que al automóvil ya le habían puesto todas las banderillas, después de la crisis de los microchips, de las subidas de los impuestos de circulación y de los precios de las autopistas gallegas y del apresurado cambio tecnológico, resulta que no.

Ahora nos llega la subida de los carburantes, la gasolina y el gasoil, que alcanzan máximos históricos. Hay que decir que esta vez no nos parece tan extraño, porque es una subida generalizada de precios en todos los sectores y, después de que nos vapuleen con la cesta de la compra, con la vivienda, con las facturas de la luz y hasta con las palomitas en el cine, ya casi nos da igual que la gasolina se haya puesto a 1,70 euros el litro o que el diésel se pague a 1,50.

Total, una subida del 25 % respecto al año pasado o, como se traduce en el bolsillo, unos dieciocho euros en cada depósito, que no es moco de pavo.