Siguiente objetivo, coche autónomo

EXTRAVOZ ON

MERCEDES

23 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El mes pasado tuve la ocasión de probar un coche de gran tamaño, con el que pude entrar en un garaje, con pasillos muy estrechos y con perversas columnas que me acechaban, bajando así hasta tres plantas y en el que conseguí que, con solo pulsar un botón, el coche saliese marcha atrás por sí mismo y exactamente por el mismo sitio por el que entró. Cuando digo por sí mismo me refiero a que no tuve que tocar el volante en los casi cien metros de maniobra. Eso sí, tengo que reconocer que me costó mucho el acto de fe de comprobar que no íbamos a acabar empotrados en ninguna columna o contra el capó de los doscientos coches que allí había aparcados.

Anteriormente ya había experimentado parecidas sensaciones de dejar que el coche arrancase y parase solo en una interminable caravana a la entrada de Madrid por la A6, durante quince kilómetros, sin tocar volante, acelerador o freno, por supuesto.

Es el coche autónomo que ya ha llegado, aunque con limitaciones de reglamentación que de momento no dejan desarrollar todas las capacidades que tiene ya en la actualidad.