Triumph Trident 660: desnudos, pero con personalidad

EXTRAVOZ ON

Que no nos engañe su media cilindrada. La Triumph Trident es una «naked» deportiva con una cifra respetable de caballos y mucho nervio en el puño derecho. Y además suena muy bien.

19 jul 2021 . Actualizado a las 15:56 h.

Triumph ha redondeado su oferta de motos deportivas no inspiradas en modelos clásicos de los 60 -la marca británica las denomina «roadsters»- con una versión de entrada que acompaña por abajo a las más caras y potentes Street Triple y Speed Triple. La nueva Trident 660 llega con una imagen muy personal y por supuesto con un motor tricilíndrico que ya es una tradición (y una garantía) tanto en sus modelos racing como en las maxitrail Tiger.

La moto mantiene el faro redondo como guiño al pasado, pero con iluminación full led que se extiende al piloto trasero y a los intermitentes. El depósito con protecciones negras en los laterales y el colín corto y elevado le dan un aspecto muy dinámico, a lo que contribuye el portamatrículas anclado al eje trasero, con un pequeño guardabarros que deja al aire gran parte del neumático posterior. El basculante de doble brazo de acero es muy musculoso y acentúa la sensación de moto gorda.

La Trident monta un motor de 660 centímetros cúbicos que rinde 81 CV a 10.250 revoluciones, con un par máximo de 64 Nm a 6.250 rpm. Es una cifra ya a tener en cuenta por aquellos que piensen que es una máquina para principiantes, y más cuando retuerzan el puño por primera vez y se den cuenta de que, a pesar del control de tracción, tiene una salida impetuosa. Afortunadamente se puede limitar para el carné A2 gracias a un kit opcional para el puño y una puesta a punto del motor que limita la potencia máxima a 47,8 CV.

La posición de conducción es relajada, con un asiento que nos recoge un poco por atrás y unas amplias estriberas, aunque a las personas más altas quizá se les carguen un poco los hombros. Las suspensiones Showa, con horquilla invertida de 120 mm de recorrido y mono-amortiguador trasero con ajuste de precarga, tienen un tarado seco que asegura un comportamiento estable en curva. La moto se mueve como queremos gracias a un peso reducido de 189 kilos en orden de marcha, y el freno delantero es solvente merced a un doble disco de 310 mm mordido por pinzas de doble pistón. Cuenta con ABS y dos mapas de motor, Road y Rain, sin grandes diferencias entre ellos.

El escape recortado y situado en posición inferior deja escuchar un sonido potente y agudo, nada que ver con la clásica ronquera de los motores de dos cilindros. Este es otro de los puntos a favor de esta moto, y es que por un precio de poco más de 8.000 euros accedemos a un tricilíndrico que aporta mayor elasticidad.

Con un intervalo entre revisiones de 16.000 kilómetros o 12 meses y un consumo contenido, la Trident es una moto económica que podemos adaptar a nuestro gusto con las cuatro combinaciones de color y gráficos y más de 45 accesorios disponibles.

UNA PANTALLA QUE SE VE MUY BIEN A PLENO SOL

El panel TFT de 7 pulgadas en color de la Triumph Trident 660 incluye indicador de marcha. Es compatible con un sistema de conectividad opcional, que permite navegar por símbolos, manejar una GoPro, controlar las llamadas y reproducir música desde el manillar.

CAJA DE SEIS MARCHAS Y EMBRAGUE ANTIRREBOTE

Con un par máximo de 64 Nm a 6.250 rpm, la moto ofrece una respuesta precisa e instantánea al puño. El control de tracción desconectable gestiona la potencia y el par cuando el agarre no es el óptimo. Los intermitentes se apagan solos.