Deportiva y viajera

EXTRAVOZ ON

HONDA

La Honda Forza se reinventa como maxiescúter GT, con cambio de doble embrague DCT y mucha personalización a través de la electrónica. Pero su parte ciclo le pone el punto picante.

20 jun 2021 . Actualizado a las 13:09 h.

La Honda Forza siempre fue el escúter más tecnológico de marca japonesa y a las versiones de 125 y 350 cc suma ahora una hermana mayor bicilíndrica que mantiene esas credenciales con cuatro modos de conducción: Rain, Standard, Sport y User. Los tres primeros adaptan automáticamente la entrega de potencia, el freno motor, el régimen de cambio y el control de tracción, y el último permite que el usuario ajuste cada uno de estos parámetros por separado. De esta forma la electrónica consigue poner a punto la moto al gusto de cada usuario, que además puede elegir entre ir completamente en automático o cambiando de marchas con los pulsadores de la piña izquierda: es el conocido cambio de doble embrague DCT, con un tacto de moto de verdad (nada que ver con un variador).

La Forza 750 rinde 57 caballos y 69 Nm de par motor, que entrega acompañados de un ronco petardeo de su escape. La pantalla es fija pero cubre sin turbulencias, y el escudo protege de forma excelente del tronco para abajo. Podemos ir con las piernas semiextendidas y aguantar tiradas de casi 400 kilómetros gracias a su depósito de 13,2 litros y a un consumo medio de 3,6 litros a los 100.

Pero nadie se compra un maxiescúter de estas características y que cuesta 11.350 euros y renuncia a tener un poco de alegría, y aquí es donde Honda ha dotado a la Forza de una parte ciclo muy interesante: horquilla telescópica invertida, doble disco con pinzas radiales de cuatro pistones delante y basculante de aluminio con monoamortiguador Pro Link. El ABS gestiona la frenada de ambas ruedas (17 pulgadas delante y 15 detrás), y las suspensiones tienen un tarado firme que aporta seguridad al inclinar y aseguran una trazada sobre raíles. Quizá le sobran algunos kilos (235 en orden de marcha), pero el equipamiento pesa y esta moto nos da muchas cosas: iluminación full led, llave inteligente que no hay que sacar del bolsillo, freno de estacionamiento -situado de forma práctica en la piña derecha-, 22 litros de capacidad bajo el asiento... Si queremos más, hay maletas y top box a juego, y puños calefactables de cinco niveles.

La compra inteligente

Con el mismo motor de la Forza Honda propone dos alternativas muy distintas pero igual de efectivas: la trail asfáltica NC750X y el maxiescúter aventurero X-ADV.

Estética trail y comportamiento rutero. Esa es la combinación que ha arrasado en el último lustro en el mundo de las dos ruedas, y lo mejor es que no son necesarias elevadas cifras de potencia -y, por extensión, de precio de venta- para disfrutar de este concepto. La Honda NC750X cuesta 8.250 euros en su versión sin cambio DCT, y 900 euros más con él. Es decir, entre 3.100 y 2.200 euros menos que la Forza 750, a pesar de llevar el mismo propulsor. A cambio monta un equipo de frenos más modesto, con un solo disco lobulado de 320 mm mordido por una pinza de doble pistón. Suficiente para una máquina que reduce su peso hasta los 214 kilos en el modelo con cambio manual.

La llanta de 17 detrás aporta estabilidad a esta moto, que ofrece un extraordinario espacio de 23 litros en el falso depósito donde podemos guardar incluso un casco integral y cargar el móvil. El faro delantero led cuenta ahora con una luz diurna y el asiento, situado a 80 cm, está en una altura intermedia entre la Forza y la X-ADV.

La NC750X garantiza una conducción sin sobresaltos gracias a su embrague antirrebote, que gestiona la rueda trasera en reducciones rápidas y frenazos bruscos. Las marchas están escalonadas de forma que de primera a tercera se utilizan relaciones más cortas, para una mayor aceleración en ciudad; y de cuarta a sexta se estiran para ir más relajados por vías rápidas. Con las maletas y el baúl posterior cargados podemos ir muy lejos.

X-ADV, un camino poco trillado

La Honda X-ADV es única en su especie: un maxiescúter que puede dejar la carretera y el entorno urbano para adentrase por caminos no asfaltados. Cuenta para ello con unas suspensiones con mayor recorrido que la Forza 750: 153,5 mm la horquilla Showa delantera, frente a los 120 mm de su hermana asfáltica; y 150 mm el amortiguador trasero (120 mm en la Forza), que además está accionado por bieletas y cuenta con regulación de carga.