Wahei Hirai y el Celica de Carlos Sainz: sol naciente

Por Ignacio Ferreiro González

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A lo largo de una trayectoria profesional de casi cuatro décadas al servicio de Toyota, Wahei Hirai desarrollará para la marca una línea de diseño propia, fundamentada en la idiosincrasia y cultura japonesas, que acabará configurando el «J-Factor».

16 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Juha Kankkunen, con su victoria en Australia en 1989; Björn Waldegard, ganando el Rali Safari en 1990, o Armin Schwarz, con su triunfo en el Rali de Cataluña de 1991, podrían dar fe de las cualidades del Toyota Celica GT Four ST165. Pero será el incansable Carlos Sainz el que más partido saque de este modelo. Sus dos títulos nacionales en 1987 y 1988 con el Ford Sierra Cosworth y sus primeras carreras en el campeonato mundial, en los mismos años y con aquel mismo coche, le llevarían al volante de uno de los Celica del Toyota Team Europe en la siguiente temporada. Si en 1989 el resultado era discreto, terminando en el octavo puesto de la clasificación, en 1990 el éxito era total: alcanzaba su primer título mundial y se convertía además en el primer piloto no nórdico en ganar el 1000 Lagos finlandés. A punto de repetir la hazaña en 1991, después de vencer en cinco de las pruebas finalmente tendría que conformarse con el subcampeonato, para volver a conquistar el título en 1992, aunque ahora sería ya con el nuevo Celica Turbo 4WD bautizado con su nombre, descendiente directo del modelo anterior.

El GT Four ST165 con tracción integral de 1988 era una versión desarrollada a partir del modelo comercial aparecido en 1985, que suponía la cuarta generación de la saga Celica, lanzada originalmente en 1970, y que incorporaba considerables diferencias respecto a sus antecesores; no solo en cuanto a su configuración mecánica, que adoptaba por primera vez la tracción delantera, sino también en cuanto a su diseño, abandonando las claras referencias estadounidenses de las generaciones anteriores para presentar una imagen propia, resultado del trabajo de un diseñador que desde 1972 venía prestando sus servicios al fabricante japonés: Wahei Hirai.

Nacido en Tokio en 1949, Hirai se incorporaba a Toyota un mes después de terminar sus estudios de diseño industrial en la Universidad de Chiba. Durante los años 70 participará en el desarrollo de modelos como el Crown, el Cresta o las generaciones anteriores del Celica, y entre 1976 y 1978 será trasladado al Calty Design Research, el centro de diseño de Toyota en Newport Beach, California. Pero será con la cuarta generación del Celica con la que consiga un considerable reconocimiento, que se repetirá con el Corolla de 1987, con el lanzamiento del LS400 con el que se introducirá la marca premium Lexus en 1989, con la gama Prius a partir de 1997, o con el iQ del 2009.