El tráfico del futuro estará conectado

Los coches de los próximos años se comunicarán entre ellos con datos claves en tiempo real. Alertarán de accidentes, de averías, de un cruce peligroso o de que llueve en la ruta. La DGT trabaja en la Plataforma 3.0, un sistema avanzado de información que salvará vidas.


E l conductor pisa a fondo el freno, pero acaba colisionando contra el coche que va delante. Ambos vehículos quedan en medio de la calzada, en una situación de máximo riesgo. Varios kilómetros más atrás, el navegador de otro coche que se está aproximando recibe un aviso de obstáculo en la vía. Este conductor sabe en ese momento que en su misma trayectoria se va a encontrar una incidencia. El aviso le llega tras activarse el ABS del primer coche. Al frenar, el sistema transmitió la alerta al resto de los coches que circulan por la zona. No es ciencia ficción. Es el futuro más inmediato, un sistema europeo de transmisión e intercambio de datos de seguridad vial (SRDI, por sus siglas en inglés) en el que participa España a través de la DGT y la Plataforma 3.0, junto a los gestores de tráfico del resto de los países de la UE, de los principales fabricantes de vehículos y de los proveedores de servicios de información vial. Se trata de lograr carreteras más seguras aprovechando la oportunidad que brinda la tecnología, como explica Jorge Ordás, subdirector de la DGT.

COCHES QUE SE COMUNICAN

El sueño de conseguir coches que se comuniquen entre sí está a la vuelta de la esquina, en mayo del 2022. Los vehículos fabricados a partir de esa fecha saldrán equipados con asistentes inteligentes de velocidad y sistemas avanzados de frenado, interfaz para conectar alcoholímetros que impidan que el coche arranque si el conductor ha bebido y alertas de sueño y de distracción. También incorporarán avisos de cambio de carril y caja negra en la que se registrarán todas las incidencias previas a un accidente para analizar lo ocurrido y buscar soluciones, al estilo de lo que se hace en los siniestros de aviación.

EL VEHÍCULO ACTIVA LOS AVISOS

La generalización de esos dispositivos de seguridad, que muchos coches de gama alta ya incorporan en la actualidad, es solo el primer paso hacia el coche del futuro, que intercambiará datos con otros vehículos y con los centros de gestión del tráfico. Igual que en el ejemplo de la alerta transmitida al activarse el ABS, un conductor sabrá si está lloviendo dos kilómetros más adelante, o si hay niebla, o si hay una grúa trabajando en la calzada. Es la comunicación V2V (vehículo a vehículo), en la que, por ejemplo, la activación del limpiaparabrisas alertará a los coches que circulan detrás.

ALERTAS DE SENTIDO CONTRARIO

Los coches recibirán también información de la carretera, de las señales, de los semáforos y de los paneles de la DGT. Se transmitirán datos de tramos cortados, de presencia de coches en sentido contrario o de vehículos averiados, como sucede con la señal que emiten las luces de emergencia que sustituirán a los triángulos en el 2024.

No es ciencia ficción. Llega la comunicación V2V, de vehículo a vehículo

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El tráfico del futuro estará conectado