Skoda Kodiaq RS: con un punto de adrenalina

SUV y deportivo parecen términos incompatibles, pero vamos a cambiar de opinión tras probar el Skoda Kodiaq RS. Pesa 1.900 kilos, mide 4,70 metros de largo y puede llevar a siete personas, pero su motor le permite aceleraciones fulgurantes y su chasis y suspensiones hacen que pueda circular a un ritmo alto.


A El Kodiaq RS se distingue de sus hermanos de gama porque lleva varias partes de la carrocería pintadas en negro, como la parrilla, los retrovisores y las barras del techo. Las llantas de serie son de 20 pulgadas y también tiene unas salidas de escape específicas. En el interior llaman la atención los asientos delanteros, muy deportivos y envolventes, tapizados en Alcántara. El volante achatado por abajo y con levas de cambio y los pedales de aluminio completan una imagen con un punto racing.

El cuadro de instrumentos es una pantalla de 12,3 pulgadas y ofrece varias vistas, incluyendo una que muestra el mapa del navegador. En el centro del salpicadero hay otro panel táctil de 8 o 9,2 pulgadas, y frente al copiloto encontramos dos guanteras. La superior tiene una base de goma, para que no deslicen los objetos, y los huecos de las puertas están tapizados.

Los pasajeros de atrás tienen un espacio inmenso para los pies y los asientos pueden inclinar el respaldo y se mueven sobre raíles, de forma que podemos ampliar el espacio del maletero. Tiene una capacidad mínima de 530 litros, que aumenta a 725 si corremos los asientos hacia delante. En la versión con 7 plazas, las dos de la tercera fila apenas restan espacio y con todas ocupadas todavía quedan 230 litros para el equipaje.

MOTOR

El motor es de cuatro cilindros y 2.000 centímetros cúbicos, con dos turbocompresores, y rinde 239 caballos. Acelera de 0 a 100 en 6,9 segundos, una décima más en el caso de la versión de 7 plazas, unas cifras muy buenas para un coche de estas dimensiones y peso. ¿Cómo es posible que un coche que con dos ocupantes ya supera las dos toneladas de peso sea tan rápido? Pues gracias a la tracción total. Se trata de un sistema electrónico que reparte el par en función de las condiciones: si demandamos poca aceleración solo traccionan las ruedas delanteras, y si estamos en un terreno abrupto y queremos salir de un apuro puede enviar hasta el 85 % del par a una sola rueda.

El chasis y la dirección tienen unos ajustes más firmes que en el resto de la gama y hay seis modos de conducción predefinidos, incluido uno para nieve y otro individual que nos permite modificar a nuestro gusto la respuesta del motor, la dureza de los amortiguadores, así la dirección y el cambio. Lleva una caja de doble embrague y siete relaciones DSG, y con solo decir estas siglas ya sabemos que es rapidísima y el paso de una marcha a otra es casi imperceptible.

Junto a la palanca, un botón off road permite que el Kodiaq frene por sí solo cuando bajamos por una pendiente, y desconecta los controles de tracción y estabilidad. La altura libre de la carrocería al suelo es de 18,8 centímetros.

El confort de marcha es elevado, porque filtra bien las irregularidades, y aunque balancea un poco en las curvas la dirección es rápida y hace los cambios de apoyo de manera óptima. La frenada se confía a cuatro discos ventilados, los delanteros de 340 millímetros de diámetro y mordidos por unas preciosas pinzas de color rojo. El consumo medio en autovía a 120 kilómetros por hora es de 8 litros a los 100.

EQUIPAMIENTO

Nuestra unidad de prueba, cedida por el concesionario Gadasa, llevaba de serie control de crucero adaptativo, sensores de párking delanteros y traseros, cámara de visión posterior, control de presión de neumáticos, faros de led, asiento del conductor con reglajes eléctricos y memoria y equipo de sonido con ocho altavoces.

Como elementos opcionales montaba techo corredizo panorámico, asientos delanteros calefactables, sistema de audio Canton con diez altavoces, portón con apertura eléctrica y climatizador de tres zonas, entre otras cosas.

El Skoda Kodiaq RS cuesta 49.000 euros en su versión de 5 plazas y mil euros más en la de siete asientos. Volvemos a la pregunta del principio: ¿deportivo o no? Este coche tiene una imagen agresiva, detalles de diseño muy bonitos y un sonido grave cuando conectamos el modo Sport. Pero incluso en ese modo las suspensiones son extremadamente amables. El Kodiaq RS está hecho para viajar con máxima comodidad y con espacio a raudales.

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